06/09/2021

Vuelta a las aulas en Chaco: para Capitanich, la pandemia está superada

Por Leo Grab

En la provincia del Chaco, Capitanich se propone volver a las aulas con absoluta normalidad, en sus discursos hablan de una pandemia pasada, ampliamente superada. La realidad educativa es completamente contraria, volvemos a la presencialidad completa con escuelas que se electrifican las paredes, como es el caso de la E.E.S N° 184 de J. J. Castelli o con escuelas donde los estudiantes llevan las sillas porque no cuenta con inmobiliario, como el caso de la escuela primaria N° 680 de Miraflores, que vemos a una alumna llevar su silla de su casa a la escuela (Diario Castelli).

También es mentira que el 80% de población está vacunada. La vacunación en la provincia va bastante lenta. La mayoría de nuestros abuelos siguen esperando la segunda dosis de la Sputink, y la mayor parte de los jóvenes y de los adolescentes no recibieron ninguna dosis. Lo mismo pasa con las y los trabajadores de la educación, la gran mayoría no cuentan con las dos dosis, como también personal de riesgo o docentes por con prescripción médica no pueden recibir ninguna de las drogas por efectos secundario, ahora son empujados y obligados a ir a la escuela, sin ningún tipo protección.

La provincia, en la mayoría de las localidades, no cuenta con agua potable y en aquellas donde llega la red sufren cortes durante gran parte del día. Los elementos para hacer frente a lo que hace la higiene de la institución y los elementos de bioseguridad son totalmente escasos.

A todos estos inconvenientes, las y los docentes son obligados a trabajar en forma presencial y virtual para los alumnos que son de riesgo y no concurren a las escuelas, y por supuesto está bimodalidad no es remunerada y deben hacerlo en su tiempo libre, acompañado de sobrecarga de planillas de informes y trabajos pedagógicos, con finalidades burocráticas, porque el Ministerio de Educación ni siquiera brinda los dispositivos y conectividad necesaria.

El salario básico de una maestra de grado es de $14.000 y los descuentos por días de paro fueron descomunales y siguen violando el fallo de la Justicia para que el gobierno devuelva el robo a los docentes. Pero cuando el periodismo le pregunta a Capitanich por los reclamos salariales del sector docente, se limita a contestar que todo es culpa de la gestión de Macri y que le reclamemos a los candidatos radicales el 20% perdido, candidatos con los que acuerda una ley antipiquetes para justamente frenar los reclamos.

Por supuesto que con Macri perdimos. La docencia chaqueña perdió más del 80% del poder adquisitivo a raíz del fuerte ajuste que realizó, por un lado, Domingo Peppo (gobierno pejotista), donde el vicegobernador era el mismísimo hermano de Jorge Capitanich. Pero además de la recuperación salarial, la docencia chaqueña también reclama sobre el pago de la deuda de la cláusula gatillo 2020, donde el mismo Capitanich acordó con los gremios docentes y reconoció ese compromiso, que no quiso pagar.

El ajuste que se viene desarrollando en el Chaco es atroz, pero el gobierno no ahorra gastos en la campaña, donde se mueve con toda la policía chaqueña y patotas para hacer actos partidarios y no ser escrachados por los trabajadores ocupados y desocupados. Esto es debido a que en cada localidad que Capitanich se presenta también se presentaron los reclamos por trabajo, salarios, educación y salud.

La realidad educativa mata cualquier relato. El salario en caída constante perdiendo ante la inflación, las escuelas siguen sin tener condiciones, la educación pública desfinanciada y Capitanich junto a la oposición radical impulsando un protocolo antipiquetes justamente para frenar los reclamos de trabajadores.

En esta nota