“Hace 30 años, el movimiento obrero y el movimiento estudiantil protagonizaron una gran rebelión contra la dictadura de Onganía. Treinta años después, el movimiento estudiantil se rebela contra los pla­nes del FMI, del menemismo y de la Alianza, para decir basta a la priva­tización de la educación. Treinta años después recordamos el Cordobazo de la única manera posible: luchando en las calles”.


“Esta lucha nos dejó dos triunfos: la caída de la Decibe y el recule, aun­que sea parcial, de Menem. Estos dos triunfos aceleran la crisis del gobier­no, que ha sido colocado a la defensi­va mientras los estudiantes están a la ofensiva”.


“Se pudo verificar una tendencia a la independencia del movimiento estudiantil en el repudio a Franja Morada y a sus aliados del Ptp. Está planteado echar a Franja Morada y que el movimiento estudiantil concrete un Congreso de bases y un plan de lucha por el conjunto de sus reclamos”


“Esperamos que la movilización del movimiento estudiantil sea el primer paso hacia una intervención de conjunto de la clase obrera para echar a Menem, al FMI y para que no asuman nuevos verdugos, sino que los explotados tomemos en nuestras manos la conducción del país y terminemos no sólo con las aulas que se vienen abajo, también con la desocupación, con la miseria, con la desesperanza y con la represión”.

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Comenzó el 27 de junio de 1975, en el marco de las "jornadas de junio y julio" contra el tercer gobierno peronista.
Esta nota fue publicada el 23 de junio de 1988 en Prensa Obrera N° 231. Escribe Pablo Rieznik.
Con Romina Del Plá, Gabriel Solano y conexión con Soledad Díaz García desde Córdoba. Coordina Guido Lapa, hoy desde las 18