En la zona Norte del Gran Buenos Aires, el ‘estudiantazo’ se está desenvolviendo con mucha fuerza: ya realizamos 3 movilizaciones con varios cientos de participantes, una clase pública y tomamos el Nacional y el Comercial de San Isidro. El conflicto fue cubierto por los medios de comunicación zonales, con gran repercusión.


Organicemos los centros


El movimiento tuvo por centro, en un primer momento, al Nacional de San Isidro, en donde se desarrollaron varias asambleas de turnos con centenares de participantes. Nos planteamos unirnos con estudiantes de otros colegios y ayudarlos a formar los Centros de Estudiantes, porque es lo que necesitamos para derogar la Ley Federal de Educación. La UJS planteó dos conclusiones a partir del triunfo del ‘Mayo neuquino’: por un lado, el método consecuente de lucha (movilizaciones, huelga estudiantil, cortes de ruta, tomas de colegios); por otro, la organización de los centros y su unión; una batalla que la UJS de Neuquén libró, impulsando la CES, con sus congresos, etcétera.


Así, la UJS impulsó en las asambleas la constitución de comisiones para recorrer los colegios y plantearles la realización de actividades conjuntas. La UJS, que participa en la Secretaría de Prensa del Centro de Estudiantes del Nacional de San Isidro, impulsó que la revista del centro se pusiera al servicio de esta tarea y, por lo tanto, la transformamos en intercolegial. De su último número, ya vendimos más de 400 ejemplares en 6 colegios.


Nace una ‘coordinadora’


El Nacional, junto con el Comercial de San Isidro, convocó a una primera reunión de colegios de la zona el sábado 5 de setiembre, de la que participaron 70 estudiantes de 13 colegios, incluidos 3 colegios de la Coordinadora de Benavídez. Posteriormente, se realizaron dos nuevas reuniones.


Esta ‘coordinadora’ convocó a una radio abierta con corte de calle en la que participaron 300 estudiantes de diferentes colegios y concurrió con una columna de 70 estudiantes a la marcha por el aniversario de La Noche de los Lápices. Ahora ha convocado a una movilización para el 20 de octubre a la Quinta de Olivos.


Es importante destacar que la intervención del Mst, que tiene una posición dirigente en el Nacional, se centró en la hostilidad a nuestra propuesta de constituir una organización propia de los estudiantes, ni hablar de una Federación Nacional: «no queremos sellitos», «no aparateen». En los hechos fue aún peor, ya que brilló por su ausencia en la recorrida de colegios. En la última reunión de ‘coordinadora zonal’, en la que veníamos impulsando un festival, para sentar las bases de una real organización estudiantil, el Mst, que no había movido un dedo para su realización, desmoralizado caracterizó que «la gente no da…», «no hay tiempo…» o sea, ‘cerremos la persiana’. Pero lo que nos permite una caracterización aún más ajustada de su política fue una propuesta posterior que hizo: un petitorio para derogar la Ley.


La conclusión que debemos sacar es que el Mst ha hecho una ‘interpretación libre’ de la experiencia neuquina (como una experiencia práctica para frenar la reforma educativa) y ha concluido en suplantar el método de lucha y la organización de los estudiantes por un petitorio lleno de ‘ilusiones democratizantes’.


Conclusiones


La ‘coordinadora’ es algo que se plantea objetivamente, si es que se quiere dar un pasito adelante en la organización y la lucha del movimiento estudiantil zonal (y no descabezarlo). De la misma manera que es necesaria una federación nacional de estudiantes.


El movimiento estudiantil se encuentra en un gran ascenso y se están desarrollando asambleas excepcionales. La UJS se plantea como tarea impulsar la organización de los centros y constituir núcleos en cada uno de los colegios.