Petrogrado: una excepcional concentración del proletariado

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Con el estallido de la guerra en 1914, Petrogrado llegó a ser el centro de producción de armamentos más importantes de Rusia, abasteciendo los dos tercios de las necesidades nacionales de defensa. La fuerza laboral creció en un 60%, hasta alcanzar 392.800 obreros en 1917 (o 417.000, si se incluyen las fábricas de los suburbios de la ciudad). La mayor parte de esta expansión tuvo lugar en las industrias que producían directamente para la guerra. En 1917, no menos del 60% de los trabajadores estaban empleados en las industrias metalúrgicas, en comparación con el 11% en las textiles y el 10% en las químicas. Aproximadamente la mitad de la fuerza de trabajo era novata en la industria, compuesta por campesinos, atraídos por la perspectiva de un trabajo remunerativo en la industria, y por las mujeres, que mantenían a sus familias, ahora que sus maridos y hermanos se encontraban en el frente. Muchos de estos obreros novatos tenían fuertes lazos con el campo y su experiencia de vida urbana y fabril era limitada. Eran muy diferentes de los obreros calificados que habían trabajado en las fábricas durante muchos años, con sueldos bastante buenos, y que tenían un nivel razonable de educación y eran políticamente despiertos. No menos del 68% de la fuerza laboral de la ciudad trabajaba en empresas de más de mil obreros —un grado de concentración sin paralelo en todo el mundo. La concentración de obreros experimentados y politizados en grades unidades de producción fue crítica para facilitar la movilización de la clase obrera de 1917.
Steve A. Smith, "Petrogrado en 1917: el panorama desde abajo", Universidad de Essex, Inglaterra, publicado en En Defensa de Marxismo nro. 5, dic. 1995

