Acto en Caracas

Contra de la intervención imperialista de Exxon Mobil y por la reincorporación de Orlando Chirino

Desde Caracas

El pasado miércoles 20 se realizó un encuentro autónomo de trabajadores en protesta por la ofensiva del imperialismo a través del primer monopolio petrolero del mundo, la Exxon Mobil, que plantea un embargo a los activos físicos y fondos que tiene el país en el extranjero, y en apoyo a Orlando Chirino, despedido de PDVSA por denunciar los atropellos cometidos en contra de los trabajadores, y en particular la entrega de la burocracia sindical “roja rojita” del convenio colectivo de los trabajadores petroleros con un aumento que, ni de lejos, llega a la mitad del índice de la inflación por esos años. Adicionalmente, se reivindicó la nacionalización del 100 por ciento de la industria petrolera haciendo hincapié que fuese bajo control obrero y hasta se llamó a construir el Partido de los Trabajadores.

Chirino defendió la autonomía sindical y denunció la escalada de precios permitido por el mismo presidente Chávez, y convocó a un encuentro de clase e independiente para fechas próximas, llamando a construir un partido político de los trabajadores. El acto se transformó, poco a poco, en una tribuna de reclamos ante la política nacional en contra de los trabajadores despedidos en diferentes sectores de la actividad pública como Salud, Asamblea Nacional, Educación,  además de PDVSA.

En las intervenciones se planteó que el motivo del acto no se quedara sólo en lo declarativo sino que tendrían que salir acciones concretas de movilización que fueran contundentes para contrarrestar esta ofensiva. Osmary Escalona, dirigente del sector salud y del Topo Obrero, propuso que hay que detener la política en contra de los trabajadores luchadores por parte de las directivas de los organismos del estado.  Un compañero planteó que había que ir hacia el ministerio del Trabajo para emplazar públicamente al ministro Rivero por su política a favor de los patronos, tanto públicos como privados, y se habló de tomar el Ministerio del Trabajo y las inspectorías del mismo en las diferentes capitales del país. Ivan Freites, directivo sindical petrolero proveniente de la Refinería de Amuay, que conforma parte del Complejo Refinador de Paraguaná, la refinería grande del mundo, indicó que está cansado de oír que si se hacen denuncias por la política antiobrera del gobierno se le está haciendo el juego a la derecha; que por el contrario, si seguimos así, el derechazo lo vamos a recibir del mismo presidente al continuar esta política. Se planteó la solidaridad con los trabajadores de la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) en conflicto contra el monopolio Techint .

Se invitó también para la marcha convocada por la Asamblea Popular Revolucionaria para el 27 de febrero, fecha del 19 aniversario del Caracazo, acción popular que abrió el ciclo de ascenso de masas en su lucha contra la política hambreadora del gobierno de CAP de acuerdo con las indicaciones del FMI en ese entonces, y que hoy continúa por los derechos de los trabajadores que todavía están sin cumplirse. Esta actividad es un hito fundamental en el camino de la independencia de los trabajadores, cuya consigna central aprobada es “No queremos que nos gobiernen, Queremos gobernar”.

El diputado de la Asamblea Nacional Luis Tascon, expulsado de la bancada del gobierno y del PSUV antes de su fundación, declaró que el chavismo había entrado en crisis. Como complemento, un  experto petrolero, el profesor Pablo Hernández Parra, dijo que había que tomar no sólo el control por los trabajadores de la industria petrolera, sino también del gobierno nacional como única forma de poder enrumbar el país.

Como contrapartida a estas declaraciones claramente autónomas y clasistas, días después se manifiesta aún más la debacle del PSUV, cuando concluye la reunión fundacional del mismo, aprobando por unanimidad entregarle la presidencia del partido al presidente de la república, y de paso se decidió que los proyectos del PSUV deben ser sometidos a la revisión del mencionado para su aprobación.

Opción Obrera apoya la creación de un partido de los trabajadores, se suma a esta iniciativa y convoca a la marcha del 27 de Febrero como una actividad independiente del gobierno y por las luchas contra los atropellos a los trabajadores y las comunidades, en particular por el aumento de los precios de los alimentos y de los servicios.

    • Por un aumento general de salarios
    • Por la escala móvil de salarios
    • Por el control obrero de PDVSA
    • Nacionalización de Sidor
    • Por un gobierno de los trabajadores y de las comunidades