1/10/20202 min lect.

Brasil: amnistía para Volkswagen por su apoyo a la dictadura

El cartel muestra a Lucio Bellentani, trabajador torturado en la empresa.

La empresa alemana Volkswagen reconoció haber colaborado con la dictadura brasileña (1964-1985), en el marco de una causa judicial abierta en 2015 por ex trabajadores de la compañía y familiares. VW acordó un resarcimiento por 6,4 millones de dólares, a cambio de lo cual se cierran las investigaciones en curso y “se vetará cualquier nueva demanda” (El País, 25/9), con lo cual queda en la impunidad.

Volkswagen otorgaba a la policía nombres y detalles sobre la actividad sindical de sus trabajadores. Además, permitía que los interrogatorios, torturas y traslados a la comisaría sin orden judicial tuvieran lugar en la propia fábrica. La colaboración se extendió al menos entre 1969 y 1979. El militante comunista Lucio Bellentani, por ejemplo, fue detenido mientras trabajaba, sin orden judicial alguna, y torturado dentro del departamento de personal por agentes del Departamento de Orden Político y Social, delante del jefe de seguridad y guardias de VW. El objetivo era que aportara información sobre la actividad sindical y política de otros obreros (ídem).

En el marco de esta colaboración represiva, Volkswagen se favorecía con las políticas económicas del gobierno y este le permitía avanzar en el recorte de derechos laborales del personal. Más de 50 empresas multinacionales y nativas contribuyeron a la consumación del golpe militar de 1964, entre ellas Johnson & Johnson, Esso, Pirelli, Texaco, Pfizer y Souza Cruz (ídem).

Los mismos grupos económicos que se favorecieron con la dictadura se beneficiaron con los gobiernos democráticos posteriores. El actual presidente, Jair Bolsonaro, aún reivindica aquella dictadura militar y los militares poseen numerosos ministros en el gabinete.

Bajo el gobierno de Dilma Rousseff, se impulsó una comisión de la verdad que investigó las torturas y asesinatos durante la dictadura y entregó un informe en 2014. Pero para entonces casi todos los denunciados estaban muertos o eran mayores de 80 años. Además, no anuló la ley de autoamnistía de 1979, que garantiza la impunidad para los represores. Y planteó que el informe debía servir al reaccionario objetivo de una “reconciliación”.

La colaboración de los grandes grupos capitalistas y las dictaduras militares fue también la norma en nuestro país, donde la clase obrera fue el sector más golpeado por las desapariciones masivas, y en todo América Latina. Los gobiernos democráticos convalidaron la impunidad. La lucha por memoria, verdad y justicia sigue.

https://prensaobrera.com/internacionales/brasil-por-que-se-levanto-la-huelga-de-36-dias-del-correo/

https://prensaobrera.com/internacionales/brasil-el-gobierno-aumenta-las-restricciones-para-acceder-al-aborto-legal/

Álvaro Muso

Álvaro Muso

Ver sus notas

Más para leer

Prensa Obrera

Sumate a la comunidad

Hacemos periodismo de otra clase

Necesitamos ser independientes: nos autofinanciamos en un esfuerzo colectivo de quienes estamos de este lado de la lucha. Con tu aporte mensual podemos seguir creciendo en esta tarea militante, haciendo oír la voz obrera y la perspectiva socialista para que gobiernen lxs trabajadores