19/04/2012 | 1218

Brasil: primer congreso de la central Conlutas, el planteo de Tribuna Clasista

A fines de abril (del 27 al 30) se realizará, en Sumaré (San Pablo), el primer congreso nacional de la CSP-Conlutas (Coordinación Nacional de Luchas). La «central sindical y popular» surgió a partir de la integración de la CUT (Central Unica de Trabajadores), al Estado y al gobierno de colaboración de clases del PT. Reproducimos a continuación el planteo que el agrupamiento «Tribuna Clasista» llevará a esa reunión, con una caracterización de la crisis brasileña y el ascenso de las luchas obreras.

Mal que les pese a los defensores del blindaje brasileño, la situaçión del país está cada vez más determinada por la bancarrota capitalista mundial. La trayectoria declinante del PBI refleja, en primer lugar, la tendencia a la descomposición do mercado mundial. La anunciada desaceleración de la economia china, principal cliente de las exportaciones brasileñas, provocó una caída abrupta en las bolsas de valores del país. El centro da la política gubernamental está determinada por la remuneración extraordinaria del capital financiero, que mantiene los flujos de inversión externos.

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Contra el espejismo de la reducción de la deuda pública en los últimos años, se topa la revelación de que el endeudamiento privado brasileño es espectacular, superior porcentualmente al norte-americano en la víspera de la crisis de 2007-2008. (..)Un informe del banco de inversiones Morgan Stanley reveló que el total del endeudamiento externo brasileño (pasivos em moneda extranjera) alcanzó los US$ 746 billones en diciembre de 2011 (..), el equivalente de todo el presupuesto federal. El informe definió a la economía brasileña como la más vulnerable entre las de los llamados países «emergentes», o sea, como el más probable blanco de un próximo ataque del gran capital especulativo, lo que provocaría una espectacular fuga de capitales. De nada sirvió consagrar más de la mitad del presupuesto federal, como en 2012, al pago de intereses y amortizaciones de acreedores especulativos (nacionales y extranjeros).

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Los recortes en el presupuesto federal, y también en los estatales y municipales, ya están amenazando con provocar una crisis institucional (de Estado). Fue lo que se evidenció en la huelga salarial, en febrero, de policías y bomberos militares de Bahia y de Rio de Janeiro, que forman parte de la columna vertebral del Estado y sustentan la represión contra los movimientos de lucha (..) así como en la creciente militarización de las universidades estatales y federales (…).

El tercer mandato del PT y su Frente Popular consiguió hasta ahora evitar una lucha general por las reivindicaciones salariales, sociales, educacionales y agrarias, gracias a la cooptación de las direcciones obreras y populares, con concesiones de todo tipo. En los ocho años de gobierno de Lula, la mayoría de las direcciones políticas y sindicales de la clase obrera y del campo fue integrada al Estado. La desmovilización de las masas, con escasas excepciones, fue la tónica dominante en los últimos años. Pero eso ahora está cambiando.

Lo prueban las huelgas de varias categorías de trabajadores por una serie de reivindicaciones, como fue el caso de los bancarios, petroleros, empleados de correos, profesores, entre otros. Gremios que en su mayoría están organizados en sindicatos de la CUT. (…) Los empleados públicos federales preparan una huelga general contra el congelamiento salarial. En el campo, crece la violencia contra los trabajadores rurales, y la lucha por la tierra tiende a agravar los conflictos agrarios. (..)El primer Congreso de la CSP Conlutas tiene por delante el desafío de lanzar una campaña nacional por la independencia de clase de las organizaciones obreras y populares. La tarea de la CSP – CONLUTAS es lanzar una campaña nacional, dirigida a todo o movimiento obrero y popular, y en primer lugar a los sindicatos de la CUT, por el programa de reivindicaciones apremiantes: contra el congelamiento salarial y los despidos, abajo los contratos de trabajo precarios, contra la privatización de la previsión social, por la libertad de organización de los trabajadores y de la juventud, reforma agraria, no pago de la deuda pública usuraria, más recursos para salud, educación, transporte público y asistencia social. Por jornadas de luchas unitarias nacionales, por la preparación de la huelga general. Una campaña de este tipo comprometería ante los ojos de los trabajadores al sindicalismo progubernamental, sobre la base de la movilización Seria la única vía para superar el aislamiento que se le impone al sindicalismo clasista.

El énfasis en la autoconstrucción, dejando en segundo plano la lucha por la unidad de la clase trabajadora, puede llevar (y lleva de hecho) a la CSP – Conlutas a un aislamiento autoimpuesto. Con la organización por la base, y un programa de independencia de clase, se debe pavimentar el camino para una alternativa política de los trabajadores.

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