Chile: a 50 años del golpe, contra la impunidad, la represión, por justicia y los derechos negados

Organizarse y movilizarse en forma independiente

Fuerza 18 de Octubre

Contra la impunidad y la represión de ayer y de hoy

Nos encontramos a pocos días de cumplirse 50 años del golpe militar encabezado por Augusto Pinochet, que derrocó al gobierno de la Unidad Popular -coalición que lleva al poder a Salvador Allende en 1970. Se inicia así uno de los capítulos más oscuros y sangrientos de nuestra historia. Diecisiete años de dictadura donde el terrorismo de Estado ejecutó, secuestró, torturó y desapareció a miles de chilenxs -militantes políticos y sindicales en su mayoría- con el objetivo de relanzar el régimen de dominación capitalista fuertemente amenazado por el ascenso obrero que no sólo luchaba y se organizaba por sus demandas sino por avanzar en el camino de terminar con la explotación capitalista, hacia el socialismo. El exterminio de la vanguardia obrera y la destrucción de sus organizaciones sindicales y políticas le permitió a la dictadura pinochetista instaurar un capitalismo en su versión neoliberal más extrema, convirtiendo a Chile en el experimento más acabado de la escuela de Chicago.

La conmemoración nos encuentra en un escenario político dominado por las fuerzas políticas de derecha que, empoderadas tras la traición y el total fracaso del gobierno “de las grandes transformaciones”, se encuentra llevando adelante una política de reivindicación lisa y llana de la dictadura y toda su “obra” sangrienta. Que defienden con uñas y dientes su legado no es novedad, tampoco nadie espera muestras de arrepentimiento por los crímenes cometidos. Sin embargo, es notoria una profundización en su política reaccionaria sobre todo por la pasividad de Gabriel Boric y sus aliados.

Boric le hace el juego a la derecha

El responsable político de esta derecha fortalecida que reivindica abiertamente la dictadura es el gobierno de Boric. Con la excusa de la falta de correlación de fuerzas no sólo dejó de lado sus promesas para mejorar las condiciones de vida de las y los trabajadores sino que asumió por completo la agenda reaccionaria y represiva de la derecha. La aprobación de flexibilización de la jornada laboral que reclamaba hace años el empresariado;  el Wallmapu militarizado al igual que con el gobierno de Sebastián Piñera; la profundización de la criminalización de la lucha estudiantil; el fortalecimiento de Carabineros y las fuerzas armadas con mayor presupuesto y mayores garantías para que desarrollen su accionar represivo con la Ley Naim Retamal y la Ley anti-tomas… y en la agenda legislativa están a la espera la reforma de la llamada Ley antiterrorista, entre otros proyectos que tienen el mismo objetivo: perseguir a quienes luchan y así disciplinar al conjunto de la clase trabajadora para que no vuelva a salir a las calles masivamente como en el 2019.

Por eso no nos debe extrañar una derecha desbocada, que no necesita simular compromisos con la democracia con un gobierno de “izquierda” que hizo suyo su programa contra las y los trabajadores. Por estos días Boric está rogando a Chile Vamos, a la que  considera la “derecha democrática” (o sea, a los herederos políticos de la dictadura), firmen una carta de compromiso con la democracia y el respeto a los derechos humanos. Una  suerte de “Nunca Más” de los partidos del régimen con Piñera de celestino. El responsable político de violaciones a los derechos humanos masivas y sistemáticas durante la rebelión popular del 2019 sería el enlace con Chile Vamos para lograr el “compromiso democrático” con el que Boric pretende consagrar una conmemoración a la uruguaya. Chile Vamos le cerró la puerta y Boric se quedó con la firma de Piñera únicamente, sí, aquel al que amenazó que lo iba a perseguir en las instancias internacionales para que pague por sus crímenes durante el estallido.

Por la verdad y la justicia

Así, lo único que tiene para mostrar el gobierno en este aniversario es el “Plan nacional de búsqueda de los detenidos-desaparecidos” lanzado el pasado 30 de agosto. Pura demagogia. Los responsables políticos y materiales de la brutal represión contra el pueblo trabajador siguen paseándose impunemente, burlando las condenas que tras cinco décadas llegan a cuentagotas y sus sucesores se jactan de resguardar institucionalmente los avances reaccionarios del pinochetismo.

El 50° aniversario es una oportunidad para reflexionar y balancear las razones del triunfo del golpe y qué lecciones debemos sacar lxs trabajadorxs y explotadxs. Como organización hemos editado una publicación que recopila textos de la época previa y posterior al golpe, hasta la actualidad, y que ponemos a disposición para el debate político (lo haremos llegar a quien lo solicite).

Nunca en la historia, el Estado de los represores avanzó en condenar a los responsables materiales y políticos de los crímenes contra el pueblo sino por la lucha sistemática y consecuente de familiares, amigxs y compañerxs de militancia de las víctimas, que se organizaron para que los culpables de secuestrar, torturar, violar, robar bebés y desaparecer vayan a la cárcel. La independencia política es la única garante para lograr este objetivo, pues arrancar al Estado capitalista y genocida justicia no será posible alineándose con los gobiernos que, cuando lo necesitan, tienen siempre a mano a la capacidad represiva del Estado para descargarla contra quienes no se resignan a una vida de miseria.

¡No olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!

¡Contra la impunidad y la represión de ayer y de hoy!

¡Justicia, verdad, no a la impunidad!

¡Compañerxs detenidxs-desaparecidxs presentes, ahora y siempre!