03/10/2020

Chile: efectivos de Carabineros lanzan al río a un manifestante

Otro ataque de una fuerza criminal.

En la tarde del viernes tuvo lugar una convocatoria en apoyo a las y los trabajadores de salud y para exigir la libertad de presxs políticos, en la rebautizada Plaza de la Dignidad de Santiago de Chile. La manifestación de cerca de un millar de personas fue brutalmente reprimida por Carabineros y en momentos que un grupo de manifestantes se encontraba huyendo de la misma por el Puente Pío Nono, un joven de 16 años fue interceptado y empujado hacia el Río Mapocho por un agente de esta fuerza asesina, como ha quedado registrado en videos.

El acto criminal fue presenciado por los manifestantes que inmediatamente se aprestaron a socorrerlo, debiendo sortear las acciones de la fuerza represiva que no les permitían acercarse y que mientras se llevaban adelante las tareas de rescate por parte de los bomberos, seguían reprimiendo a la población que no estaba dispuesta a abandonar la plaza a la espera de que el joven fuera trasladado para su atención médica por las graves heridas y fracturas sufridas. El joven permanece internado en grave estado.

En las horas siguientes el hecho fue ocultado por los grandes medios de comunicación serviles al poder, mientras que crecía el repudio popular. La virtual crisis que se generó, obligó al titular del Instituto Nacional de Derechos Humanos, Sergio Micco, a presentarse en el hospital donde estaba siendo atendido el joven y en medio de los reclamos de los presentes declaró que iban a iniciar las investigaciones para determinar las responsabilidades de los carabineros que participaron del operativo. A Micco le quedaban dudas aún pese a las grabaciones que con claridad mostraban la responsabilidad de los carabineros en lo sucedido.

Por su parte, voceros de distintos partidos políticos salieron a pedir la renuncia del general director de Carabineros, Mario Rozas, y una reforma de la fuerza, una salida inocua que deja en pie a esta máquina de reprimir y matar.

Carabineros actúa por cuenta y orden del poder político que tiene a la represión como uno de sus pilares. El accionar criminal de esta fuerza viene siendo denunciado hace años pero particularmente desde la rebelión de octubre del año pasado. Apremios, vejaciones, violaciones, cientos de pérdidas oculares y asesinatos tienen en su haber. Pese a ello, las fuerzas políticas del régimen, incluida la centroizquierda, se plegaron a pactar con el gobierno de Sebastián Piñera poniendo la firma al “acuerdo por la paz social social y la nueva constitución” el 15 de noviembre pasado. La paz social pactada es la que pretenden imponer a fuerza de palos y gases lacrimógenos y la impunidad para sus ejecutores.

Reclamamos juicio y castigo a los responsables materiales y políticos de esta nueva agresión contra el pueblo trabajador. Desmantelamiento del aparato represivo. Fuera Piñera. Asamblea constituyente libre y soberana.

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