11/10/2021

Chile: la represión estatal se cobra una nueva víctima

Justicia para Denisse Cortés. El Estado es responsable.

En el marco de la brutal represión desatada contra la marcha de resistencia de los pueblos originarios que tuvo lugar el domingo en Santiago, convocada por las naciones indígenas en reclamo de los derechos ancestrales sistemáticamente negados por el Estado chileno, resultó gravemente herida Denisse Cortés, integrante del colectivo “Defensoría del Pueblo”, quien se encontraba, junto a sus compañerxs, realizando tareas como veedora de derechos humanos. Falleció horas después en el centro de salud donde fue trasladada. La labor de estxs compañerxs es fundamental en las manifestaciones populares frente a la violación sistemática de los derechos humanos que se vive en el país, particularmente desde la revuelta de octubre del 2019.

La convocatoria consistía en una marcha que pretendía llegar hasta La Moneda y a la que asistieron miles de personas. Sin embargo, el operativo represivo desplegado en la zona impidió que se pudiera avanzar. Durante horas las y los manifestantes fueron salvajemente reprimidos por parte de Carabineros. En ese marco es que Denisse intenta dialogar con los pacos, momento en que resulta herida. Mientras la compañera yacía, la represión no cesó y los oficiales que se encontraban en ese lugar impidieron que recibiera primeros auxilios. Los hechos y el contexto dan cuenta de la responsabilidad del Estado y el gobierno en este nuevo crimen contra la clase trabajadora.

La represión como pilar de un régimen político al servicio de unos pocos

El asesinato de Denisse se suma a la larga lista de crímenes del Estado contra los pueblos originarios, la clase trabajadora, la niñez y la población migrante. Los gobiernos de los 30 años de “democracia” se han servido del andamiaje legal y el aparato represivo heredado de la dictadura. La convención constituyente, por su parte, se encuentra funcionando con el Wallmapu militarizado, así como con cientos de presxs políticxs y víctimas de la violencia estatal que no han recibido respuesta a su reclamo de verdad, justicia y reparación. Es decir, es parte de la estructura institucional garante de la impunidad de la que gozan los violadores de derechos humanos.

La “oposición”, por su parte, se ha jugado todos sus recursos políticos para salvar al gobierno criminal de Sebastián Piñera que se sigue cobrando víctimas, con lo cual tiene responsabilidad directa en la muerte de Denisse, porque además le ha votado en el Congreso el paquete de leyes represivas que el oficialismo necesitó para masacrar al pueblo al que le declaró la guerra. Ahora, cuando la continuidad de Piñera pone en riesgo sus planes para salvaguardar el régimen de explotación del que son tributarios, amenazan con la acusación constitucional. No les interesan las víctimas, ni el medio ambiente, ni la corrupción, actúan como bomberos de los intereses de la burguesía.

¡A las calles para terminar con los asesinos del pueblo!

No podemos permitirnos seguir poniendo los muertxs. Solo la movilización popular va a poner final a este gobierno criminal. Ante este nuevo crimen, reclamamos juicio y castigo a los responsables materiales y políticos de la muerte de Denisse y todas las víctimas de la represión. Por la desmilitarización del Wallmapu y la disolución de Carabineros. Por la libertad de lxs presxs por luchar. Fuera Piñera y sus cómplices.

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