Internacionales
8/7/2026
Colombia: nuevas denuncias de fraude electoral contra de la Espriella
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Colombia continúa siendo noticia tras el proceso electoral que consagró al abogado ultraderechista Abelardo de la Espriella como nuevo presidente del país. El ballotage entre el candidato de Defensores de la Patria y el referente del Pacto Histórico, Iván Cepeda, arrojó una diferencia a favor del primero de apenas 250 mil votos. Cepeda denunció maniobras fraudulentas y una injerencia directa de Trump e Israel en el proceso electoral, pero aceptó los resultados del conteo oficial, como un aporte “a la convivencia y al diálogo”.
En los últimos días, Petro y el Pacto Histórico reiteraron y ampliaron sus denuncias de fraude y cuestionaron nuevamente la legitimidad de la elección. En ese marco, De la Espriella ordenó suspender las reuniones de empalme (hacia el traspaso de mando, que debería producirse el 7 de agosto), acusó al oficialismo de intentar desestabilizar el orden constitucional y afirmó que no se sentaría "con una banda de golpistas y corruptos". Como respuesta, el gobierno saliente también suspendió el proceso y anunció que continuará la entrega de información por canales institucionales y bajo la supervisión de los organismos de control.
Cepeda, a su vez, lanzó un ultimátum a De la Espriella: si no renuncia a su ciudadanía estadounidense, desiste de cualquier intento de extraditar a Gustavo Petro y garantiza el respeto por la soberanía colombiana, así como el cese de la persecución contra la oposición, el Pacto Histórico convocará a su base electoral y militante a la "desobediencia civil". Posteriormente aclaró que no está llamando a una insurrección armada ni a desconocer la Constitución. Explicó que se refiere a una forma de desobediencia civil pacífica: no reconocer la autoridad de un gobierno que, a su juicio, viola la soberanía nacional o incurre en ilegalidades.
La estrategia del Pacto Histórico se concentra en un planteo de nulidad ante el Consejo de Estado y otros recursos judiciales. “Ningún(a) progresista debe responder con violencia, en ninguna parte del país, solo pasamos a acciones judiciales que incluyen la nulidad de las elecciones. Y que tendrán su tiempo”, aclaró Petro. No hay un llamado a la movilización de las organizaciones obreras, campesinas, juveniles e indígenas, que es lo único que podría torcer las maniobras fraudulentas de la derecha y el imperialismo.
De la Espriella, mientras tanto, continúa delineando su programa de gobierno. En Colombia ya hay quienes hablan de un posible "paramilitarismo 2.0", el recuerdo de las Convivir —creadas en la década de 1990 y cuestionadas por sus vínculos con estructuras paramilitares durante el auge del uribismo— volvió al centro del debate tras el anuncio de De la Espriella de crear un "bloque de defensa para la seguridad urbana" y la designación del general (r) Jorge Eduardo Mora como ministro de Defensa. El discurso de la guerra contra el "enemigo interno" vuelve así a ganar protagonismo en la vida política colombiana, acompañado por un programa de seguridad que incluye la construcción de megacárceles, campañas de bombardeos aéreos y un fuerte endurecimiento de penas. Este mapa se completa con el anuncio de la incorporación de Colombia al Escudo de las Américas, para “aumentar las alianzas militares” con EE.UU.
Sin duda, el ultraderechista y agente del imperialismo De la Espriella representa una amenaza para el pueblo colombiano. Sin embargo, su plan de gobierno estará fuertemente condicionado. Principalmente, su ventaja electoral fue muy acotada pese a tener la guita de grandes inversores extranjeros, la manipulación mediática y algorítmica, y el apoyo explícito del gobierno de Trump, quien enfrenta al interior de su propio pueblo tiempos muy convulsionados. Lo cierto es que el pueblo colombiano tiene el desafío de desarrollar a fondo la lucha para combatir el ascenso de la ultraderecha al poder, superando los límites de las centrales sindicales y del Pacto Histórico y desarrollando una salida política independiente de los trabajadores.

