26/09/1995 | 466

Crecen los “carapintadas” del sionismo

Los colonos sionistas de los asentamientos ubicados en las tierras usurpadas por Israel desde 1967, lanzaron una ola indiscriminada de ataques y atentados terroristas contra la población palestina de Cisjordania.


En Hebrón, el domingo 10 de setiembre, cinco niñas palestinas de entre ocho y doce años fueron hospitalizadas por las heridas que les provocó una banda sionista que lanzó contra ellas piedras y botellas de vidrio. Las niñas estaban realizando una marcha de repudio contra el ataque que otro grupo sionista lanzó contra su escuela, de la que pretendían arriar la bandera palestina. Días después, una nueva banda sionista volvió a atacar la misma escuela.


Al mismo tiempo, el grupo clandestino «La Espada de David” reivindicó el asesinato de un joven palestino –sin militancia alguna– en su propia casa (Le Monde, 10/9). Otro grupo sionista –también clandestino, llamado “Eyal”– se adjudicó el mismo asesinato. Tanto el Eyal como La espada de David están formados por elementos que provienen de los grupos terroristas Kach y Kahana-Hai, ilegalizados después de la masacre de la mezquita de Hebrón, en la que uno de sus integrantes asesinó a medio centenar de palestinos. Estos grupos  fueron armados y entrenados por el ejército sionista y mantienen lazos estrechísimos con sus servicios de inteligencia … El propio Rabin reconoció que, hasta ahora –y pese a todas las violencias que llevaron a cabo contra la población palestina– el gobierno tuvo una “actitud de laxitud” (ídem) frente a los terroristas.


Las bandas terroristas sionistas se oponen al retiro parcial de las tropas israelíes y al desmantelamiento, también parcial, de los asentamientos sionistas de los territorios ocupados, que podrían resultar de los “acuerdos de paz”. Se está negociando la llamada “segunda fase” de estos “acuerdos”, que debe establecer las condiciones para la “reubicación” de las tropas israelíes en los territorios ocupados y para la convocatoria a elecciones de la Administración Nacional Palestina (ver Prensa Obrera Nº 462). En la ciudad de Hebrón, 145.000 palestinos viven “sitiados” por miles de soldados israelíes, que tienen la tarea de “proteger” a los 400 colonos sionistas que viven en la ciudad. Según The New York Times (13/9), Rabin se encontraba negociando con la OLP “garantías especiales de seguridad” para los colonos de Hebrón …


Acaudillados por la ultraderecha religiosa, los colonos han realizado numerosas manifestaciones contra la traición de los dirigentes del Estado de Israel. Las consignas más escuchadas en estas manifestaciones son “Muerte a Rabin” y “Rabin traidor”. “Es el lenguaje de la rebelión”, editorializa The Washington Post (13/9).


La política de los “acuerdos de paz” es apoyada por el imperialismo norteamericano y la burguesía sionista en todo el mundo. Por eso la prensa imperialista describe a los colonos como “pistoleros” y “criminales”, y advierte que “no se debe permitir que la violencia de los colonos, como la de su contraparte palestina, destruya la promesa de paz” (The New York Times, 13/9).


El investigador Robert J. Friedman, (en Zealots for Israel) denunció que estos grupos realizan atentados contra”blancos” sionistas, haciéndolos aparecer como realizados por los palestinos. De acuerdo a The New York Times (13/9), grupos de colonos atacaron a militantes izquierdistas israelíes que se pronunciaron contra el ataque sionista a la escuela palestina de Hebrón.


¿Es la guerra civil en el campo sionista?