Internacionales
10/8/2006|958
Declaración de militantes por la IV Internacional (Palestina): Derrotar la guerra, derrotar al gobierno
El Vietnam israeli
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Luego de tres semanas de ataques brutales al Líbano y a Gaza, el gobierno de Olmert-Peretz se encuentra en una situación sin salida. El ejército no consigue parar los ataques de Hezbollah y defender los asentamientos del norte y los que están cercanos a la Franja de Gaza. Esto a pesar de que Israel destrozó la mayor parte de la infraestructura del Líbano y de la Franja, asesinó a conciencia a cientos de personas, niños y adultos (en Kafer, en Qana), y ha obligado a más de 800 mil libaneses a ser refugiados en su propio país.
Los verdaderos propósitos de la guerra ya han quedado al descubierto: la liquidación de la resistencia a los planes norteamericanos e israelíes en la región —promoviendo un golpe de Estado en la Autoridad Palestina contra el gobierno de Hamas–; la destrucción de Hezbollah, y la aplicación de un duro golpe al Líbano y quizás a Siria. La vida de los tres soldados capturados y los habitantes judíos no está en el centro de la preocupación del gobierno. Como siempre, el sionismo utiliza a los judíos, y por supuesto a los árabes, como carne de cañón en pos de los planes del imperialismo en Medio Oriente. No por casualidad Israel recibió desde el primer momento el completo apoyo de Bush.
Hay que parar los crímenes de guerra del gobierno Kadima-Laborista en contra de los pueblos libanés y palestino y oponerse a todo plan político que intente imponer los objetivos de Israel y Estados Unidos al Líbano por medios diplomáticos luego que fracasaron los medios militares.
Luego de los primeros fracasos militares el gobierno israelí decidió una invasión masiva que transformará el Líbano en el Vietnam del sionismo. Como dijo un comentarista del diario Haaretz: "Si Hezbollah no va a sentir que fue derrotado en la guerra, este será en los hechos el fin del poder de persuasión militar israelí frente a sus enemigos".
El gobierno está imponiendo el costo económico de la guerra y la crisis que ésta desata sobre las espaldas de los trabajadores y los pobres. La "retaguardia", como denominan el gobierno y el ejército a las masas en los refugios, deberá entender que el enemigo "está entre nosotros": la burguesía sionista que oprime al pueblo palestino y a los trabajadores judíos.
Por ello, si queremos vencer en la guerra hay que abrir camino a una lucha común entre los judíos y las masas árabes de la región, en contra del gobierno que amenaza llevar a los pueblos de Medio Oriente a nuevas catástrofes y por un Estado democrático y laico, de judíos y palestinos, en el marco de una Federación Socialista de Medio Oriente, la única solución para una paz y un desarrollo de los pueblos de nuestra tierra y toda la región.
· Fuera el ejército israelí y el imperialismo del Líbano, Gaza y todos los territorios ocupados.
· Libertad a todos los presos políticos a cambio de los soldados capturados.
· Abajo el gobierno de Olmert, Peretz y Bush.
4 de agosto 2006

