El compañero


Quien fuera la pareja de Gladys Marín por muchos años fue excluido de los homenajes. Igual ocurrió con la Payita, la amante de Allende. En el caso de la líder comunista, los organizadores del funeral habrán estimado que aludirlo o exhibirlo estropearía la imagen de su esposo legal, que aún continúa detenido-desaparecido. En el caso de Allende, "la señora legítima" es doña Tencha y la "intrusa", un personaje incómodo.


 


Peor aún, ante las cámaras de TV el actual secretario general del PC, Guillermo Teillier, insistió, como un obispo, en que sería muy positivo que los retoños de Gladys se incorporaran al… partido. A lo que un muchacho comunista –fuera de libreto–, hostigado de tanta chapucería necrofílica, protestó: "Ya pu, córtela, esto no es 'Dinastía'"…