España se moviliza contra el "pensionazo" de Zapatero

Pese al crudo frío y la lluvia, el martes 23 más de 50.000 personas se movilizaron contra el "pensionazo" por las calles de Barcelona, 30.000 en Valencia, 20.000 en Madrid, 16.000 en Alicante, 7.000 en Castellón, 2.000 en Tarragona, 1.000 en Gerona, 500 en Tortosa. Convocadas por las centrales sindicales UGT y CCOO, están previstas más movilizaciones en los próximos días en el resto de España.

El gobierno de Zapatero propone retrasar la edad de jubilación (65 años) a los 67 años. Junto con este ataque a la clase obrera, hace dos semanas firmó un pacto social con la burocracia sindical de la UGT y la CCOO, el llamado "acuerdo para el empleo y la negociación colectiva 2010, 2011 y 2012". Este pacto social se basa en el congelamiento salarial, con aumentos de entre 0,3 y 1% en 2010 para las empresas que mantengan sus negocios "estables". Las otras se pueden agarrar a cláusulas de descuelgue. Por otro lado que los sindicatos apoyen un fuerte aumento de la productividad del trabajador, condiciones precarias y de explotación a la clase obrera. También se habla de reducciones directas en los salarios de 10 al 20%.

Zapatero dice que España no es Grecia, mientras que el déficit fiscal ha llegado al 10% del PBI y hay 4.500.000 de parados. Pero no sólo por la situación económica se pueden comparar España y Grecia sino también porque los trabajadores en España empiezan a tomar el escenario político. Grecia va ser un fantasma que se va expandir por toda Europa.

Ante el agobio popular por la crisis capitalista en curso, el gobierno del PSOE se desmorona día tras día mostrando las limitaciones e impotencia del gobierno "socialista". Ya se habla de un anticipo de las próximas elecciones y el Partido Popular de Rajoy no pierde oportunidad para capitalizar la crisis política. El rey ha llamado a un pacto entre los dos partidos para tranquilizar los mercados y evitar la huelga general.

¡Abajo el Pensionazo!

¡Huelga general!

Salario igual al costo de la canasta familiar.

Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario.

Poner la producción y la gran industria bajo control obrero para terminar con los casi 5 millones de parados.