12/01/2022

Estados Unidos: incendio en el Bronx, un desastre evitable

17 muertos y decenas de heridos en el barrio neoyorquino.

Un depredador incendio dejó el pasado domingo 17 muertos en el barrio neoyorquino del Bronx, uno de los más pobres de la ciudad norteamericana. El Twin Park, una estructura de 19 pisos habitada por migrantes de origen africano (principalmente de Gambia), ardió en llamas y se vio envuelto por el humo a raíz de un siniestro originado por un desperfecto en una estufa eléctrica.

“Había cadáveres en todos los pisos”, declaró uno de los bomberos, resumiendo la espeluznante situación.

En medio de las gélidas temperaturas del invierno estadounidense, las familias más empobrecidas se ven empujadas a calefaccionarse con lo que pueden, lo que incrementa el riesgo de estos terribles incendios. En los últimos años, se han disparado las advertencias por el uso de chimeneas viejas, hornos e incluso velas. En 2013, también en el Bronx, tres chicos murieron en un incendio desatado por el uso de velas como medio de calefacción, tras haber sufrido un corte de los servicios. La Asociación Nacional para la Protección de Incendios (NFPA, por sus siglas en inglés) señala que los problemas en los dispositivos para calentar el hogar lideran las causales de estos siniestros (World Socialist Web Site, 11/1).

En el desastre de Twin Park, juega su papel la precariedad edilicia. El domicilio en que se inició el fuego no contaba con una puerta de cierre automático, como lo estipula una ley local, por lo que al huir la familia, dejando abierta la puerta, el incendio se propagó con facilidad. A su vez, solo había matafuegos en un par de lugares (Associated Press, reproducido por The Journal, 11/1).

Al mismo tiempo, según denuncian varios vecinos, la alarma contra incendios era defectuosa. Como sonaba varias veces al día, pocos le prestaban atención. Eso ocurrió precisamente cuando se encendió en el momento del siniestro. Vale señalar que días antes de los hechos del Bronx, un incendio en una casa de varios pisos en Filadelfia dejó 12 víctimas. Allí los detectores de humo no funcionaban.

Los edificios como Twin Park son eufemísticamente conocidos como “asequibles”, para disimular sus condiciones de segunda y que están enfocados en la población de menor poder adquisitivo. “Son viejos, no todos tienen una alarma antiincendios ni sistema de irrigación”, señala el diputado Ritchie Torres (El País, 10/1). El diario New York Post (9/1) informa que el edificio tuvo desde 2014 más de una veintena de denuncias y quejas por infracciones (como infecciones de roedores y problemas con los ascensores), pese a haber recibido previamente préstamos estatales por 25 millones de dólares para reparaciones.

En 2019, cambió de manos: del Cammeby’s International Group pasó a una consorcio de tres grupos inversores, como parte de una venta de ocho edificios similares por un total de 166 millones de dólares. Mientras estos especuladores hacen negocios, sus habitantes los sufren. El cofundador de una de las firmas compradoras es parte del equipo político del alcalde neoyorquino Eric Adams.

Como dato final, la Asociación de Bomberos Uniformados planteó que los camiones llegaban al lugar del incendio con menos personal del necesario, a raíz de las bajas por Covid-19, no debidamente reemplazadas.

En diciembre de 2017, otro incendio en el Bronx dejó más de una decena de víctimas. No estamos en presencia de meros accidentes sino de las consecuencias de un régimen social que hunde en la pobreza y la precariedad a franjas enteras de la población.

Twin Park ardió a unos pocos kilómetros de distancia de Wall Street, meca del capital financiero. Los grandes rascacielos empobrecidos del Bronx tienen como contracara la opulencia de una minoría de capitalistas. Es una postal del régimen al que hay que ponerle fin.

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