10/08/2006 | 958

Heloisa Helena y el PSOL se oponen al aborto legal y gratuito

General Roca, Rio Negro

En el diario Río Negro (21/7), tras una larga nota, destacando de manera jocosa y hasta con un toque de simpatía hacia la candidata del Psol, Heloísa Helena hace declaraciones que caen como una bomba difícil de digerir.


Se afirma que “Tampoco ha tenido problema en oponerse a causas clásicas de las mujeres de izquierda (…) En un debate en el Senado proclamó que no hay nada mas primitivo que el aborto y criticó su despenalización….” (Río Negro, 21/7).


Cuando un medio burgués como el diario Río Negro destaca lo “simpático” del discurso “rebelde” de la candidata, hay que empezar a preocuparse.


De igual modo, esto no es algo que preocupe al Psol, ya que como bien proclamaron en su programa (Programa do Partido Socialismo e Liberdade) ellos pelean por la defensa del socialismo con democracia, pero lógico, con la democracia burguesa que hace de las mujeres trabajadoras la fábrica de mano de obra barata. Y defienden tan consecuentemente la democracia que entre sus filas se encuentra Plínio de Arruda Sampaio, reconocido cuadro de la Iglesia católica.


Cualquier coincidencia no es mera casualidad.


De igual manera que sus representantes en Argentina, el MST-1 (Alternativa) reculan en chancletas frente a la Iglesia y la burguesía.


No olvidemos que el MST-1 no sólo llevó de candidato al ultra clerical Mario Cafiero, sino que no dijo una sola palabra frente a las posiciones reaccionarias de éste ante el aborto, los travestis y la comisión que impulsó durante el año 2000 para recibir confesiones de religiosos que colaboraron con la dictadura.


Las declaraciones de Heloísa se parecen mucho a la expresión de Cafiero en el tratamiento del proyecto de ley de salud y procreación responsable en el año 2001 cuando el “progre” declaró: “Sinceramente este proyecto me da ganas de vomitar”.


Ni socialistas, ni de izquierda


Cuando el aborto clandestino es una de las principales causas de muerte de las mujeres trabajadoras en América Latina, es una verguenza escuchar estas opiniones por parte de organizaciones que se reivindican de izquierda.


Las mujeres trabajadoras debemos ir por nuestra organización independiente del Estado y el clero, principales responsables de nuestra opresión de genero y de clase. Ni los Cafiero con su proyecto nacionalista burgués, ni las Heloísa con sus frentes populares son la salida.


Nuestra salida es la construccion de una alternativa realmente obrera y socialista.