Irak: “Acuerdo de seguridad”, los ocupantes no se van

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El parlamento iraquí aprobó un "acuerdo de seguridad" que establece que las tropas norteamericanas podrán permanecer en las ciudades hasta julio de 2009; luego deberían retirarse a sus bases (en las afueras de las grandes ciudades). Permanecerían allí hasta fines de 2011, cuando deberían retirarse.

El acuerdo fue ‘vendido' como el establecimiento de un cronograma de retiro de los ocupantes. En realidad es todo lo contrario: les garantiza su permanencia indefinida en Irak.

No se van de las ciudades: "Los comandantes norteamericanos dijeron que ellos piensan que (después de julio de 2009) todavía tendrían la capacidad de operar en las ciudades iraquíes mientras lo hagan en operaciones conjuntas con las fuerzas iraquíes" (The Washington Post, 19/11).

No habrá retiro a fines de 2011: "No está claro que los 150.000 soldados norteamericanos se retiren en tres años. ‘Hay una cláusula para una extensión, por acuerdo de ambas partes', reconoció un alto oficial norteamericano que habló a condición de que no se revelara su normbre" (ídem).

No hay plazo a la vista: "El plazo del 2011 dependerá de las condiciones en el terreno, declaró el almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas norteamericanas, el más alto grado del escalafón militar (The Telegraph, 18/11).

En resumen: no saldrán de las calles ni se irán de Irak. Varios medios iraquíes denunciaron la existencia de un "lenguaje secreto" en el texto del acuerdo y la existencia de distintas versiones del texto en inglés y en árabe (The Washington Post, 27/10).

El acuerdo fue aprobado por estrecho margen: lo votaron 149 parlamentarios, apenas 11 más de los 138 necesarios. Los últimos 40 votos (del sunita Partido Islámico de Irak) fueron obtenidos a cambio de la promesa de realizar un referéndum popular sobre el acuerdo a mediados del año próximo. "Habrá que ver si el referéndum se realizará efectivamente. Varios referéndum aprobados en el parlamento han sido postergados más allá de los plazos legales" (ídem).

La ocupación no tiene fin a la vista. Por esta razón, los partidarios del clérigo Al Sadr realizaron una manifestación de 10.000 personas en Bagdad para repudiar el acuerdo y exigir la salida de los ocupantes.

Durante la campaña electoral norteamericana, Obama planteó un plan para retirar las tropas a mediados de 2010. Aunque el acuerdo aprobado va a contramano de esos planes de Obama, los voceros del Pentágono se declararan "muy confortables" con los términos y provisiones de este acuerdo (The Telegraph, 18/11). Los militares ‘apuraron' al gobierno y al parlamento iraquí para que aprobara el acuerdo durante la transición, a menos de dos meses de la asunción de Obama. El generalato pone al presidente electo ante un hecho consumado. Como garantía,  reclaman que Robert Gates, actual jefe del Pentágono, siga en su cargo (al menos en el primer año de gobierno de Obama).

"La eventual designación de Gates, dicen los expertos, sería una señal de que Obama está reconsiderando su promesa de campaña de retirar las tropas de combate en un plazo de 18 meses" (Financial Times, 27/11).

Finalmente, como se sabe, Gates fue ratificado y seguirá en su puesto con Obama.

Las presiones y maniobras de sus generales le recuerdan a Obama que el imperialismo norteamericano sigue empantanado en Irak.