Internacionales
25/3/2026
Israel anuncia una ampliación de la ocupación del Líbano
Más de 1.000 muertos y un millón de desplazados por la agresión sionista.

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Soldados israelíes en la frontera con Líbano
El gobierno de Israel anunció la ocupación por tiempo indefinido del sur del Líbano hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera entre ambos países. Los funcionarios sionistas le llaman "zona de seguridad", o "zona de amortiguación", como un eufemismo para disimular la invasión.
Hasta aquí, son más de 1.000 los muertos por los bombardeos masivos y ataques israelíes en Líbano. Según el Ministerio de Salud de este país, 120 de ellos eran niños, 80 mujeres y 40 trabajadores de la salud. Del lado israelí, murieron dos soldados. Además, hay más de un millón de desplazados internos, lo que equivale a casi un quinto de la población total. Las comparaciones que los funcionarios sionistas hacen con la Franja de Gaza son indicativas de los métodos y la naturaleza de las operaciones.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó esta semana que cinco puentes sobre el Litani fueron volados por sus tropas. El pretexto es que eran empleados por Hezbollah, que reanudó sus lanzamientos aéreos hacia Israel tras el asesinato del ayatollah Ali Khamenei en Irán. El resto de los puentes, agregó, quedarán bajo estricto control de las Fuerzas de Defensa Israelíes. Todo esto implica que la población desplazada del sur no podrá volver a sus tierras.
Las tropas israelíes se encuentran presentes en el Líbano desde la invasión de 2024. Un cese al fuego pactado en noviembre de ese año estableció el retiro de los efectivos israelíes y el fin de los ataques, y en el caso de Hezbollah, su repliegue al norte del Litani, pero Tel Aviv incumplió sus compromisos. Con el nuevo anuncio del gobierno israelí, la ocupación se amplía e intensifica.
Esta invasión, que se presenta oficialmente como una defensa de la población del norte de Israel, forma parte, en verdad, de una ofensiva generalizada en la región (Cisjordania, Gaza, Siria, etc.) que apunta a la conformación de un Gran Israel. En paralelo a los ataques criminales en Líbano, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que que la agresión contra Irán está "en pleno apogeo".
Israel exige al gobierno del Líbano, encabezado por el presidente Joseph Aoun (un cristiano maronita), que desarme a Hezbollah. Y el gobierno libanés busca congraciarse con el sionismo: acaba de declarar "persona no grata" al embajador que Irán designó el mes pasado para Beirut, por lo que deberá abandonar el país. Además, prohibió el aterrizaje de los vuelos desde Irán, aduciendo que ese Estado auxilia a la milicia chiíta que combate con Israel. En lugar de confrontar con el invasor, el gobierno libanés se enfrenta con Hezbollah.
Francia, que es la vieja potencia colonial del Líbano, alienta una negociación entre el gobierno libanés e Israel que aísle a Hezbollah. Mientras tanto, estudia una profundización de su presencia militar en el Mediterráneo Oriental.
El horror repetido en el Líbano muestra la barbarie en la que están hundiendo a la región el imperialismo y el sionismo.
Por la derrota de Estados Unidos e Israel. Fuera las tropas israelíes de Líbano, Siria y Gaza. No a la anexión de Cisjordania. Por una federación socialista de Medio Oriente.



