La misión "Doctors to Gaza" y el colapso sanitario causado por la ocupación israelí

Foto: Médicos Sin Fronteras

En la ciudad portuaria de Marmaris, en el sur de Turquía, trabajadores de la salud de distintas partes del mundo se están concentrando para partir hacia la Franja de Gaza en una misión humanitaria.

Doctors to Gaza, tal el nombre del contingente que pertenece a la flotilla global Sumud -en reorganización tras el ataque de Israel en aguas internacionales-, intentará llevar medicamentos y asistencia a un territorio cercado y reducido a escombros por el Estado de Israel desde la invasión de octubre de 2023. Entre los integrantes de la misión se encuentra Nicolás Cortez, médico del Hospital Paroissien y dirigente del Partido Obrero de Mendoza.

El bloqueo al ingreso de insumos médicos, la agresión deliberada a hospitales y el asesinato de trabajadores de la salud son piezas decisivas del genocidio que el Estado de Israel está perpetrando en el pequeño territorio costero, alguna vez definido como una megaprisión a cielo abierto. Desde el inicio de los bombardeos masivos y la ocupación, en octubre de 2023, más de 70 mil personas murieron y dos millones (casi el total) debieron desplazarse de sus hogares.

Según un informe estremecedor de Médicos Sin Fronteras (MSF) de septiembre de 2025, alrededor de 1.500 trabajadores de la salud fueron asesinados en Gaza en la etapa señalada. Doce de ellos pertenecían a dicha organización.

El reporte de MSF asegura que "las autoridades israelíes han atacado sistemáticamente el sistema sanitario de Gaza, bombardeando hospitales, asaltando instalaciones médicas y poniendo en peligro la vida del personal y los pacientes, actos que pueden constituir crímenes de guerra". Al día de hoy, a pesar de la vigencia formal de una tregua, solo el 42 por ciento de los centros médicos de Gaza están operativos, y el 90 por ciento en forma limitada, de acuerdo a la agencia de Naciones Unidas para la coordinación de asuntos humanitarios (OCHA).

No solo faltan insumos y personal. El férreo bloqueo israelí, extensivo a los combustibles, impide el normal funcionamiento de los generadores eléctricos de los que dependen los centros sanitarios. En este marco, muchos gazatíes tienen que atenderse en hospitales de campaña, montados en medio de un territorio arrasado. En los momentos más críticos de la invasión y de los bombardeos, la falta de insumos obligó, inclusive, a la realización de operaciones sin anestesia.

La falta de atención sanitaria para los habitantes de Gaza se vuelve aún más desesperante si se tiene en cuenta las enormes necesidades de su población. La hambruna y la escasez de agua causadas por la ocupación y el bloqueo israelí desatan toda clase de enfermedades. En el informe ya señalado de MSF, esta organización afirma que un mes antes de su reporte habían tratado alrededor de 4.000 personas por diarrea acuosa.

En este escenario dramático, Israel dificulta el ingreso de la ayuda humanitaria y hostiga a las organizaciones solidarias con el pueblo palestino. A fines de abril, fuerzas israelíes secuestraron en aguas internacionales a 175 tripulantes de la flotilla Sumud, incluyendo a los dos coordinadores, Thiago Ávila y Saif Abukeshek, quienes fueron trasladados por la fuerza a un penal de máxima seguridad en el que fueron sometidos durante días a un régimen de aislamiento extremo y tortura psicológica.

Procedimientos semejantes a los de Gaza son los que está aplicando el Estado sionista en el Líbano. Según el Ministerio de Salud de ese país, 108 trabajadores sanitarios fueron asesinados desde el 2 de marzo. Se calculan más de 130 ataques al personal médico e instalaciones sanitarias.

La misión Doctors to Gaza y la flotilla Sumud cumplen el doble papel de apoyo directo al pueblo del territorio costero y denuncia internacional del genocidio y del régimen sionista. Este viernes 15, en un nuevo aniversario de la Nakba (que conmemora el desplazamiento de cientos de miles de palestinos de sus tierras, en 1948, durante la formación del Estado de Israel), habrá movilizaciones en varios países del mundo (incluyendo Argentina) contra el genocidio en Gaza y la guerra imperialista-sionista contra Irán y Líbano. En nuestro país, añadimos el repudio al alineamiento del gobierno de Milei con Israel y la Casa Blanca.