Milei se pavonea en el Estado genocida de Israel

En el comienzo de su gira, ratificó su apoyo a la guerra contra Irán y Líbano.

Otra puesta en escena musical de Milei, esta vez en Israel

El presidente argentino Javier Milei arribó este domingo 19 a Israel para ratificar su alianza con el Estado sionista. Allí recibió numerosas condecoraciones y hasta se dio el gusto de interpretar "Libre" -la canción popularizada por el tempranamente fallecido cantante español Nino Bravo- durante un ensayo preparativo de las celebraciones del aniversario de fundación del Estado de Israel (ver foto).

El mandatario participó el domingo de un encuentro junto al embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre quien pesa una orden de captura de la Corte Internacional de Justicia por crímenes de lesa humanidad, debido al genocidio en la Franja de Gaza. Entre “flores, aplausos, abrazos y bromas”, según detalla la enviada del diario La Nación, Milei volvió a respaldar la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y Líbano, que ya dejó miles de muertos y un millón de desplazados. También se entrevistó con el presidente Isaac Herzog.

Al día siguiente, en la recepción de un doctorado Honoris Causa en la Universidad de Bar-Ilan, el mandatario sostuvo que “con determinadas culturas no vamos a poder convivir. Porque nosotros defendemos la vida y ellos nos van a querer matar”. Con este planteo, el presidente dio un aval tácito al accionar de Israel en Gaza y sus agresiones en la región (Cisjordania, Líbano, Siria, Irán y Yemen). Ya en discursos anteriores, el presidente había apelado a esta misma línea discursiva maniquea, que ubica, por un lado, a la civilización occidental judeocristiana, con sus supuestos valores liberales y democráticos, y del otro al terrorismo, el mal, la dictadura, el desprecio por la vida, etc. Basta con decir que, en su discurso en la Universidad de Bar-Ilan, Milei llamó a Marx “satánico”.

En el mundo del revés del presidente, los “defensores de la vida” son los que defienden el genocidio del pueblo palestino y el régimen social capitalista, que conduce a la humanidad a la guerra, el hambre, la catástrofe ambiental, la desigualdad social creciente y el envilecimiento humano.

En términos más concretos, el afianzamiento de la relación incluyó hasta ahora los siguientes anuncios:

Un nuevo convenio “contra el terrorismo”, que reforzará la persecución contra los críticos del gobierno e Israel;

La promesa de trasladar la embajada argentina a Jerusalén “apenas las condiciones lo permitan”;

El establecimiento de un vuelo directo Buenos Aires-Tel Aviv, a cargo de la aerolínea estatal israelí El Al;

Créditos por 150 millones de dólares “para apoyar a las empresas israelíes que operan en Argentina” (textual del canciller Pablo Quirno);

Un memorándum de entendimiento en inteligencia artificial.

Milei volvió a insistir con los acuerdos de Isaac, una línea de alianza con Israel para Latinoamérica que copia el modelo de los acuerdos de Abraham, por medio de los cuales algunos Estados árabes (Marruecos, Emiratos y Bahréin) normalizaron vínculos con el Estado sionista.

Antes de volver a la Argentina, Milei participará de las celebraciones por un nuevo aniversario de la fundación del Estado de Israel, en 1948, que implicó el desplazamiento de 700 mil palestinos de sus hogares. A partir de ese momento, la colonización territorial y el desplazamiento de los palestinos continuaron de manera incesante.

Mientras Milei recibe toda clase de distinciones en Israel, la flotilla global Sumud continúa su travesía hacia Gaza por el Mar Mediterráneo. Está integrada por una delegación argentina, con referentes de la izquierda y organizaciones populares, que es la contracara del comportamiento infame del presidente argentino.

Como planteó el Comité Argentino de Solidaridad con el Pueblo Palestino en su última movilización a Plaza de Mayo, decimos: no al genocidio en Gaza. Abajo la agresión imperialista-sionista contra Irán y Líbano. No al alineamiento de Milei con Estados Unidos e Israel.