Internacionales
26/2/1988|215
Nicaragua: los sindicatos sandinistas reclaman la revolución socialista
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En noviembre pasado la Coordinadora Sindical. Nacional (CNS) que agrupa a la mayoría de las organizaciones gremiales nicaragüenses emitió un pronunciamiento en ocasión de la apertura del “Diálogo Nacional’’, es decir, de las negociaciones abiertas con los agentes internos de los “contras” en cumplimiento del plan de “paz” propuesto por los presidentes centroamericanos y respaldado por el imperialismo yanqui. En su declaración, la CSN señala que si se plantean “reformas políticas” éstas deben estar dirigidas a “socializar la revolución”: control obrero en las empresas mixtas, del Estado y privadas, intervención y confiscación de las compañías que desvían su producción al circuito especulativo; limitar la propiedad agraria y entregar los excesos de tierra acaparadas por los terratenientes a los campesinos en lucha; eliminación de los medios de comunicación en manos de los grupos económicos, opuestos a los intereses del pueblo (“Barricada”, 2/12/87).
De la “economía mixta” ...
El tenor del planteamiento sindical no pasa de una advertencia contra las pretensiones de “democratización” formuladas por la derecha dentro del llamado “diálogo nacional”. Es evidente que la “socialización de la revolución” no podría darse nunca en el marco de la “reconciliación nacional” que propugna el “plan de paz”. Pero las reivindicaciones de la CSN muestran holgadamente que la revolución sandinista no ha puesto en vigencia un programa de transición entre el régimen capitalista y el socialismo. También demuestra que las organizaciones obreras sandinistas no comparten la opinión de que los trabajadores “nicas” no estarían maduros para dirigir el país bajo ese régimen transicional. El texto de la CSN pone de relieve también la extensión del parasitismo capitalista y del grado de su monopolio económico y político que existe en Nicaragua, cuando señala la necesidad de poner fin a la especulación y a la presencia del imperialismo en los medios de comunicación (empresarios norteamericanos financian al diario “La Prensa” de los Chamorro).
...al sabotaje capitalista
El FSLN, sin embargo, ha establecido reiteradamente que la “peculiaridad” de la revolución sandinista reside en su coexistencia con el capitalismo y en la pretensión de realizar los objetivos revolucionarios en las fronteras nacionales.
Lo cierto es ... que esta “economía mixta” ha sido un fracaso. La inflación bordeó el 1.000 % en 1987 y seria varias veces superior en el corriente año. EI 80 % de la producción de café (que cubre casi la mitad del total de las exportaciones) es de origen privado y en gran proporción producido por “grandes establecimientos rurales capitalistas’’ cuyas “ganancias son derivadas fuera del país.’’ (la información corresponde al periódico norteamericano prosandinista, “The Militant”, 12/2/88). En este sector “las condiciones de trabajo son exactamente iguales a las existentes antes de 1979” (idem). Lo mismo se plantea en el terreno de la vital producción de carne vacuna, elemento decisivo en la canasta de consumo de la población y que “permanece en forma dominante en manos, “privadas” (The Militant, 18/12/87). El número de cabezas de ganado, ha caído dramáticamente de 2,7 millones a 1,6 en los últimos diez años, en parte por “el desplazamiento de voluminosas manadas hacia Honduras y Costa Rica” (idem). Mientras tanto, los subsidios a los exportadores han subido hasta devorarse el 7% del producto económico anual (Newsweek, 28/9/87). Con el control de resortes económicos claves por los grupos privados la desorganización económica nacional se ha acentuado: faltan respuestas e insumos, crece la economía negra, la carestía asume proporciones intolerables.
Perspectivas
La pretensión de implantar un capitalismo nacional (“en córdobas” —la moneda nicaragüense— según la expresión de Jaime Wheelock), mediante nacionalizaciones parciales sé ha revelado infundada. Bajo la presión de la burocracia de Gorbachov, Nicaragua está siendo empujada todavía más hacia este callejón sin salida. El planteo de la Coordinadora Sindical revela que hay que luchar por la revolución socialista y por la unidad socialista de América Central y de toda América Latina.

