Nuevo paro internacional de los aeronáuticos de Ryanair

Los tripulantes de cabina (TCP) de la aerolínea low cost Ryanair llevaron adelante un nuevo paro internacional durante el pasado viernes 28 de septiembre en contra de las condiciones de precarización laboral a las que se encuentran sometidos los trabajadores de la empresa irlandesa. Como la anterior medida de fuerza, que tuvo lugar el 25 y 26 de julio pasados, abarcó a trabajadores de España, Portugal, Bélgica e Italia y sumó a Holanda. El 10 de agosto, a su vez, pilotos de la misma compañía habían ido al paro.


En España, el acatamiento de la huelga fue importante y llevó a la cancelación de 86 vuelos –el 50% del total (El País, 28/9). En el resto de los países habría sido menor. Los gobiernos trabajaron activamente contra la huelga, por ejemplo imponiendo servicios mínimos, como en el caso español.


El pliego de reivindicaciones de los tripulantes de cabina es encabezado por el reclamo de que se respeten las legislaciones laborales de cada país, dado que actualmente rige la legislación irlandesa, que es la que cuenta con las condiciones más desfavorables. Esto se ajusta a la “cultura abusiva que forma parte de la compañía desde hace décadas”, que los mismos denuncian. Las low cost están a la vanguardia en el ataque a los convenios colectivos de trabajo.


A esto se suma la amenaza de represalias por parte de la patronal, que solo ha optado por lanzar provocaciones para desmerecer las medidas de fuerza y las reivindicaciones del personal.


La política de Ryanair y de las patronales en general es la búsqueda de la liquidación de todo tipo de derechos conquistados a partir de años de lucha. Pero los trabajadores se están organizando para defender sus conquistas.