Otro asesinato policial desata protestas populares en Italia

La víctima fue un hombre de origen marroquí de 42 años.

"Un homicidio de Estado"

El asesinato de un hombre de origen marroquí de 42 años a manos de dos agentes policiales, en la ciudad de Bolonia, desató grandes protestas populares en Italia en los últimos días.

El domingo 19, Abderrahim Fakir, un fletero que vivía desde los 7 años en la península y se encontraba gestionando aún la ciudadanía italiana (contaba con un permiso de residencia), fue violentamente sometido en el piso por dos efectivos durante un proceso de detención, a semejanza de lo ocurrido en 2020 en Estados Unidos con el afroamericano George Floyd. Un civil colaboró en la reducción de Fakir, mientras cuatro integrantes de un equipo sanitario asistían impávidos a la escena. Fakir habría sufrido una crisis psiquiátrica.

La derecha italiana salió rápidamente a justificar el procedimiento policial, indicando que los agentes se habían apegado a las reglas. Pero desde la primera noche del crimen estallaron protestas que apuntaron a la violencia institucional. "Justicia para Fakir. Terminemos con los homicidios de Estado", fue una de las consignas principales.

Un video capturó el procedimiento en que fue asesinado Fakir

El lunes 20 se realizó una movilización masiva en la Plaza Neptuno donde hablaron familiares de Fakir, con la participación del alcalde de Bolonia, Matteo Lepore (del Partido Democrático, de centroizquierda). Horas más tarde, muchos manifestantes que se habían desplazado a Plaza Roosvelt, cerca de dependencias policiales, fueron brutalmente reprimidos y hubo incidentes, incluyendo quema de vehículos.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, evitó condenar el crimen de Fakir (sólo dijo que el hecho debe ser investigado hasta el final), pero no tuvo reparos en atacar a los manifestantes de Plaza Roosvelt, declarando en sus redes que la "violencia" es inadmisible y acusándolos de alimentar el odio contra la policía. El alcalde Lepore también condenó esas protestas, hablando de "dos plazas" claramente diferenciadas (una "pacífica" y la otra "violenta") y acusando a los manifestantes de ponerse "fuera del Estado de derecho".

Cabe señalar que los agentes involucrados en el homicidio de Fakir se verán beneficiados durante el proceso de investigación por la figura de "escudo penal", que presume que los agentes actuaron correctamente cuando recurrieron a la fuerza.

En otras ciudades italianas también se realizaron manifestaciones, como Roma y Milán. El SI Cobas (central sindical combativa) convocó a un bloqueo de 24 horas en el interpuerto de Bolonia y a una concentración y marcha de antorchas en Torino.

El crimen de Fakir se inscribe en un escenario de creciente violencia institucional y xenofobia contra los migrantes. Los gobiernos capitalistas son responsables.