Internacionales
16/3/2026
Por la derrota de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán
Organicemos una movilización y una campaña internacionales. Declaración conjunta
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Protesta en Estados Unidos
1- El imperialismo estadounidense se ha embarcado en una campaña mundial de agresión para revertir la tendencia histórica a su declive, reconsolidar su hegemonía global y, en última instancia, rodear a su objetivo principal: China. El intento de transformar radicalmente Oriente Medio de acuerdo con los intereses regionales del imperialismo estadounidense e Israel ha entrado en su fase más agresiva y exhaustiva, alcanzando hoy un punto de inflexión histórico. La agresión estadounidense-israelí se ha convertido en una campaña imperialista masiva destinada a liquidar por completo los centros de resistencia de la región, ya sean movimientos populares, organizaciones de resistencia o incluso regímenes que no se alinean con el sionismo y el imperialismo estadounidense. El significado último y manifiesto de estas maniobras estratégicas es que, con el fin de consolidar el dominio regional, ahora le toca el turno a Irán.
2- Más allá de sus ricas reservas de petróleo y gas natural, Irán es uno de los países más críticos del mundo debido a su posición geoestratégica, su dominio sobre las rutas comerciales, la seguridad hídrica y energética, y sus reservas de elementos de tierras raras y otros minerales estratégicos. En otras palabras, Irán está directamente en el punto de mira no solo porque está en desacuerdo con el bloque estadounidense-israelí, sino también porque sus vastos recursos y oportunidades despiertan el apetito del capital global. El objetivo del imperialismo estadounidense es preservar su supremacía global estableciendo un dominio absoluto en la región, tanto militar como políticamente. Un posible cambio de régimen en Irán significaría la eliminación del último obstáculo para la expansión sionista. Las vidas del pueblo iraní nunca han tenido valor para estas potencias imperialistas; de hecho, los misiles Tomahawk estadounidenses que impactaron en una escuela donde fueron masacradas 165 alumnas, el asesinato de cientos de civiles y el bombardeo de hospitales, infraestructuras civiles y refinerías de petróleo de una forma que provoca desastres medioambientales son la declaración más concreta de esta barbarie.
3- Los escenarios que se presentan al pueblo iraní consisten en ejércitos de ocupación extranjeros, matanzas étnicas, guerra civil, la partición del país y una sangrienta operación terrestre. El pueblo iraní sabe que la libertad solo puede conquistarse a través de su propia organización independiente y su poder colectivo. La guerra imperialista no tiene otro propósito que sofocar las voces de los trabajadores pobres que han luchado durante décadas y traer destrucción. La única alternativa progresista en Irán es la derrota del imperialismo y la intensificación de una lucha independiente en la que los oprimidos de Irán determinen su propio destino con sus propias manos.
4- Simultáneamente al bombardeo de Irán, se ha lanzado un feroz ataque contra el Líbano, mientras continúa el bloqueo asesino de Gaza. Como resultado de los brutales bombardeos sobre el Líbano dirigidos contra zonas residenciales civiles, casi un millón de personas han sido desplazadas y cientos han resultado muertas y heridas. Tras el asesinato de Nasrallah y los cuadros dirigentes en 2024, el objetivo actual es la eliminación total de Hezbolá y la transformación del Líbano en un Estado totalmente alineado con el imperialismo occidental. Al mismo tiempo, el ataque de Irán a los países árabes vecinos que albergan bases estadounidenses daña gravemente la imagen de omnipotencia y arrogancia de Estados Unidos. Las monarquías subordinadas del Golfo están mucho más descontentas con Estados Unidos que con Irán, ya que sufren importantes pérdidas económicas a causa de una guerra que querían evitar. La fachada de las economías al estilo de Dubai (especulación inmobiliaria, construcción de una burbuja inmobiliaria, turismo), que también está al servicio de una pequeña élite global a lo Epstein, se ha resquebrajado. Este “desarrollo” capitalista, que incluso se presenta como una “solución” para la devastada Gaza, se basa en la explotación más extrema de esclavos modernos: las decenas de millones de trabajadores migrantes en las petro-monarquías. Cualquier expresión internacionalista en la lucha de clases debe incluir también a esta parte olvidada de la clase obrera mundial.
5- Los efectos de una posible victoria imperialista en Irán tendrían consecuencias reaccionarias en todo el mundo. La agresión del imperialismo estadounidense daría un salto adelante enorme. Por lo tanto, la derrota de la coalición estadounidense-israelí en Irán es un objetivo fundamental en torno al cual todas las fuerzas progresistas del mundo deben unirse en la lucha antiimperialista. Las operaciones que se llevan a cabo actualmente, específicamente contra Cuba e Irán, no son meros objetivos de cambio de régimen; son intentos de liquidar por completo los centros de resistencia contra la hegemonía imperialista estadounidense en la región y en el mundo. En estas condiciones, cualquier tipo de legitimación de la agresión imperialista como portadora de libertad para las clases trabajadoras, ya sea dentro de Irán o entre la diáspora, debe ser enérgicamente condenada y combatida, en particular por las organizaciones que se oponen al régimen islámico desde un punto de vista de la clase trabajadora. El deber de los revolucionarios es participar en la resistencia contra la agresión imperialista y sionista sin renunciar a su independencia política y, al mismo tiempo, poner de manifiesto la necesidad de una nueva dirección obrera que unifique a todos los trabajadores de la región contra los gobiernos capitalistas, para formar el movimiento de masas que se levante unido para eliminar finalmente la presencia del imperialismo y el sionismo de Asia Occidental.
6- El régimen de la República Islámica, tras reprimir el movimiento obrero y comunista en la década de 1980, así como las luchas obreras y populares más recientes, mantuvo el funcionamiento de una economía capitalista al tiempo que creaba una nueva élite. Algunas estructuras de un Estado del bienestar eran sólidas, bajo el manto de las tradiciones e instituciones islámicas, aunque fueron recortadas gradualmente por las reformas económicas neoliberales, la apertura a las inversiones incluso de países occidentales, con una bolsa de valores floreciente, Zonas Económicas Especiales y privatizaciones fuera del sector petrolero. El bloque opuesto a Estados Unidos, liderado por China y Rusia, tampoco constituye una alternativa política y social. Por el contrario, busca fortalecerse mediante bajos costes laborales y la restricción extrema de las libertades de los trabajadores y del pueblo. El objetivo de derrotar al bloque EE. UU.-Otan-UE no se ve favorecido —de hecho, se ve socavado— por la lógica que se encuentra en corrientes de la izquierda que siguen la idea de que “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Esto representa una manifestación de debilidad política y una evasión de las responsabilidades que conlleva la lucha de clases.
7- A pesar de los esfuerzos de Trump por venderla como un éxito sin precedentes, una victoria total, la verdad es que la agresión contra Irán se ha topado con una resistencia inesperada, hasta tal punto que ahora EE. UU. se ve obligado a pedir la ayuda (chantajeando) de Europa e incluso de China para desbloquear el estrecho de Ormuz. Además, y esto es de gran importancia, esta guerra es la más impopular de la historia, con poco más del 30 % de apoyo popular dentro de EE.UU. La oposición a la guerra contra Irán puede ser un terreno fértil para el crecimiento de un movimiento anticapitalista en la principal potencia imperialista. Están surgiendo graves contradicciones dentro del bando del imperialismo occidental. Los acontecimientos pueden adoptar una dinámica impredecible, con reacciones en cadena en un ciclo de crisis energética, lo que conduciría a una intensificación de los fenómenos de crisis —especialmente en Europa— si la guerra no es breve. En este contexto, se están intensificando las contradicciones entre Estados Unidos y Europa. Es un deber elemental del movimiento revolucionario de clase fijarse como objetivo inmediato la disolución de la Otan y el cierre de todas las bases militares que sirven a una máquina de guerra asesina.
8- La competencia capitalista conduce rápidamente a una guerra mundial. La prevención de la matanza mutua solo puede ser garantizada por aquellos que no tienen nada que repartirse entre ellos y que ahora comparten el dolor, los muertos, la destrucción, la pobreza y el desplazamiento; es decir, las clases trabajadoras y los pueblos de todo el mundo. Un movimiento internacionalista de la clase trabajadora debe representar esta convicción y la posibilidad del derrocamiento revolucionario del sistema capitalista.
¡Fuera las manos de Irán!
¡Fuera Israel y los sionistas de Oriente Medio!
¡Adelante por la derrota de la coalición genocida estadounidense-israelí!
¡Detengan inmediatamente el bombardeo del Líbano!
¡Que se ponga fin al bloqueo mortal de Cuba y Gaza!
¡Por la unidad revolucionaria de los pueblos de Oriente Medio, libres de la dominación capitalista e imperialista!
¡Por un frente de clase internacional e internacionalista contra los gobiernos capitalistas y las guerras del capital!
¡Trabajadores y oprimidos del mundo, unámonos!
Primeras firmas:
KA – Liberación Comunista (Grecia)
PO – Partido Obrero (Argentina)
SEP – Partido Socialista de los Trabajadores (Turquía)
SWP – Partido Socialista de los Trabajadores (Gran Bretaña)
TIR – Tendencia Internacionalista Revolucionaria (Italia)
UFCLP - Comité de Frente Único por un Partido Laborista (Estados Unidos)
GAR - Grupo de Acción Revolucionaria (México)
Fuerza 18 de Octubre (Chile)

