08/06/2017 | 1461

“Refugiados y trabajadores griegos unidos”


El tema fundamental de los refugiados fue objeto de un informe especial de Dina Reppa, dirigente de la Coordinadora de Redes Solidarias, y de un proyecto de resolución presentado por la dirigente Katherina Savas, del EEK griego.


 


“La guerra imperialista en Medio Oriente y la disolución de Estados y países (Irak, Afganistán, Libia, Siria) crearon enormes olas de refugiados que salían de sus países para salvar sus vidas, pasando por Turquía a las islas griegas”, dice el informe citado. En 2015 los refugiados ya eran más de 800 mil. Un acuerdo infame entre la Unión Europea y Turquía aminoró este flujo a las islas griegas pero aumentó el proveniente de África, a través de Libia, hacia Italia. Este año llegaron 10 mil más que el año pasado, con 1.300 ahogados en la lista.


 


El gobierno de Syriza-Anel (el partido de derecha aliado al presidente Alexis Tsipras) se subordinó al cierre, impuesto por la UE, de la ruta de los Balcanes, lo


que ha dejado a 60 mil refugiados atrapados en Grecia. En los “hotspots” (puntos de acceso, eufemismo de campos de concentración, en las islas (Lesvos, Chios, Leros, Kos, Samos) participan la Otan y un organismo especial de lucha contra los refugiados e inmigrantes, Frontex, que patrullan el mar Egeo y la frontera terrestre turca. Los refugiados son deportados a Turquía. Parte de los refugiados viven en contenedores o tiendas de campaña, en condiciones muchas veces infrahumanas, lejos de aldeas y ciudades. El movimiento de solidaridad impulsado por la izquierda ha ocupado edificios y creado una red de apoyo, que el gobierno -con la colaboración de la Iglesia- desaloja y evacua. El presupuesto que recibe el gobierno griego para atender la crisis humanitaria es desviado para gastos de la Armada por servicios de patrullaje de las costas; sólo el 1% ha sido invertido para mejorar los servicios a losrefugiados.


 


Alemania ha anunciado que sólo recibirá 70 personas por mes, pero en la lista hay 2.400 anotados sólo para reunificar familias divididas. Los ataques racistas, especialmente de escuadrones de Amanecer Dorado en Grecia, se descargan particularmente en las islas, bajo la cobertura de la policía local. La izquierda enfrenta muchos de estos ataques con éxito y pone en fuga a los provocadores. El gobierno impide que los niños refugiados concurran a las escuelas públicas en horario escolar, para que no establezcan contacto con los hijos de los griegos. Sólo pueden ir en horarios especiales por la tarde. En los campos no se puede entrar: fue bloqueado un intento de la delegación argentina. En los últimos dos años ha crecido la organización de la solidaridad obrera y popular con las víctimas. Coordinadoras de colectividades sindicales, de fábricas ocupadas y otras, han creado Clínicas de Solidaridad gratuitas, refugios en zonas no despobladas, mejoran la alimentación, etc. El EEK y el Centro Rakovsky participan activamente en esta lucha. Su consigna: refugiados y trabajadores griegos unidos. “Luchamos por los refugiados como una cuestión de clase, en una lucha unitaria contra el Estado de emergencia permanente, la represión estatal, los memorándum de la troika, la política represiva del gobierno Syriza, la xenofobia y el racismo.”, dice el EEK.


 


Por la integración inmediata


 


de los refugiados a las ciudades y medios urbanos de Grecia. Por un movimiento internacional, antiimperialista, anticapitalista y revolucionario, por las fronteras abiertas por encima de las naciones, religiones y razas en una Europa unificada y socialista”: es lo que dice la resolución, votada por aclamación.