20/06/1996 | 499

Se pinchó la ‘unidad nacional’ en Israel

Hace dos semanas, en el balance de las elecciones israelíes, preveíamos desde Prensa Obrera que el derechista Netanyahu  encabezaría una “coalición —con los partidos religiosos y la ultraderecha— fracturada en cuanto a la política a seguir” y con un “programa (que) choca con la ‘política de paz’ del imperialismo” (Nº 497, 6/6). La prensa internacional, por el contrario, coincidía en pronosticar un ‘gobierno de unidad nacional’ entre Netanyahu y el laborismo. Esta ‘salida’ era, en realidad, la que propiciaba la diplomacia norteamericana, con el argumento de que  “construyendo una amplia coalición que abarque a la mayoría del centro así como también a la derecha y los partidos religiosos, Netanyahu puede minimizar su dependencia de los extremistas que quieren cancelar los acuerdos de paz ya establecidos” (The New York Times, 3/6).


Han pasado dos semanas y el cable informa que “se enfría la posibilidad de un acuerdo entre los dos partidos mayoritarios” (La Nación, 11/6). Al mismo tiempo, se señala que parecen imponerse los “sectores (que) sostienen que la reconstrucción del laborismo pasa por la oposición al nuevo gobierno, ante el inevitable deterioro que sufrirá la coalición de Netanyahu”. Estos sectores  sostienen que “Netanyahu no logrará resolver la cuadratura del círculo y que las contradicciones de su base de sustentación no le permitirán hacer un gobierno suficientemente aceptable para su reelección” (ídem). Esto deja en pie el pronóstico fundamental de Prensa Obrera después de las elecciones: “La fractura del ‘establishment’ sionista es demasiado profunda, la presión del imperialismo demasiado intensa y la coalición derechista gobernante demasiado contradictoria, es decir, la situación es demasiado explosiva, como para que Netanyahu pueda sobrevivir un tiempo prolongado simplemente haciendo equilibrio. Todo esto permite pronosticar que el gobierno de Netanyahu marcha a una crisis política a corto plazo e, incluso, a la disolución del parlamento y a la convocatoria a nuevas elecciones”.

En esta nota