10/08/1994 | 425

¿Son éstos los Tupas de Sendic?

En la edición anterior de Prensa Obrera  informamos del llamamiento del PT de Uruguay al ala izquierda del FA a romper con esa coalición. Todas esas organizaciones, sin embargo, se han encolumnado (informamos también) detrás de la candidatura de Tabaré Vázquez-Nin Novoa (dirigente de una fracción del partido Blanco, oficialista) y de su “programa de gobierno” de cuño abiertamente proimperialista.


Pocos días después, Mate Amargo, quincenario del MLN-Tupamaros,  daba una respuesta, en una nota editorial, al planteamiento político del PT. Allí, la dirección del MLN sostiene que se iría del FA sólo “si se arrían las banderas en función del futuro cogobierno con Sanguinetti (partido Colorado) o Volonté (partido Blanco) … si se cogobernara con estos dirigentes de los lemas tradicionales” (reproducido por La República, 28/7). La hipocresía de esta “amenaza” radica en que los dirigentes del MLN-Tupamaros la formulan cuando ya saben que van a violarla …


Desde el momento en que el FA se ha comprometido a gobernar en el cuadro del actual régimen político y constitucional, está obligado, necesariamente, a cogobernar con los lemas tradicionales … de la misma manera que esos lemas tradicionales han cogobernado con el FA todos estos años desde “la reinstauración de la democracia”. Las votaciones para darles mayorías parlamentarias a gobiernos minoritarios, la integración de los directorios de las empresas públicas, el apoyo a la “política exterior uruguaya”, son distintas expresiones del “cogobierno del FA con los lemas tradicionales”, las cuales, sin embargo, no le han movido un pelo a los dirigentes del MLN. Pero si el FA llega al gobierno, inevitablemente, estará obligado a acentuar este “cogobierno con los lemas tradicionales”, algo que no puede ocultársele a los dirigentes tupamaros.


Al pasarle la esponja a casi una década de “cogobierno desde el llano” del FA con los “partidos tradicionales”  (y al “amenazar” que se retirarán si llegara a existir en algún momento un “futuro cogobierno” —y sólo en el caso de que para llegar a él “se arríen las banderas”), el MLN oculta al mismo tiempo el actual cogobierno del FA con los partidos patronales contenido en el acuerdo con Nin Novoa y en el programa de la “macrocoalición”, que los Tupas mismos integran. Más aún, puede afirmarse, sin la menor posibilidad de error, que la principal función del acuerdo con Nin Novoa es, precisamente, promover todavía más la integración del FA con los partidos de la gran burguesía uruguaya y el imperialismo. No se puede abjurar de un “futuro” cogobierno mientras se adhiere a la política que lleva, inexorablemente, hacia él: la única forma de luchar contra el “futuro” cogobierno del FA con los partidos patronales es romper ya con la coalición, algo que los dirigentes del MLN han rechazado vivamente.


La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida


La dirección del MLN lanzó su “amenaza” a la dirección del FA con la “tranquilizadora” presunción de que semejante “futuro cogobierno” sólo podría formalizarse después de las elecciones de noviembre. Pero se equivocan.


Aún no se había secado la tinta del editorial de Mate Amargo cuando los capitostes del Encuentro Progresista y del FA anunciaron que están montando un acuerdo político con el senador Singlet (del partido oficialista) y el diputado Caputi (del partido Nuevo Espacio, una escisión del PGP de Batalla, el candidato a vice de Sanguinetti) con vistas a formar una “lista común departamental” , encabezada por el propio Caputi, en Canelones, el segundo departamento en importancia del país. Esta “lista común” tendría candidatos únicos a nivel departamental, a la vez que “dejaría en libertad de acción” a sus votantes para apoyar a cualquier partido en el plano nacional. La reciente aprobación del proyecto “mini-reforma constitucional” (será plebiscitado dentro de un par de semanas), permite el voto a listas distintas a nivel departamental y nacional (algo que hasta ahora estaba vedado), precisamente para reforzar la posibilidad de un régimen de “cogobierno”. No es ocioso señalar que, precisamente por esto, el FA apoya taxativamente esta reforma, que agrava todas las características antidemocráticas del sistema electoral uruguayo (“ley de lemas” ).


Tabaré Vázquez, candidato presidencial del FA, fue todavía más lejos al plantear la formación de un “partido departamental progresista” único en Canelones con esas fracciones patronales (La República, 30/7). Semejante planteamiento corona y completa la política orgánica del FA, de “cogobierno con los lemas tradicionales” . La dirigencia del MLN no se ha pronunciado frente al planteamiento de Tabaré, que es el “non plus ultra” en materia de “cogobierno con los lemas tradicionales”.  Pero no puede hacerlo sin hipocresía, sin renunciar, al mismo tiempo, al FA.


A todo esto hay que agregar el llamamiento de Mariano Arana, candidato del FA a la intendencia de Montevideo, a “posibilitar un gobierno comunal de amplitud” (La República, 30/7). Frente a esto, los dirigentes del MPP se han guardado su “amenaza” en el bolsillo y siguen empujando el carro de los derechistas. Más aún, sin que se les caiga la cara de vergüenza, declaran que “ahora empieza la reafirmación fundacional del FA” (La República, 28/7) …, precisamente cuando el FA se ha convertido en una cáscara completamente vacía porque su propia dirección está abocada a la construcción de “macrocoaliciones”, “súper-macrocoaliciones” y “partidos progresistas únicos” que “superen la estrechez” de la coalición. El MLN se ha convertido en el defensor de algo que ni sus propios dirigentes defienden y, para peor, a cuya política dice oponerse. ¡La del MLN ya no es una bancarrota, es la madre de todas las bancarrotas!


Para la vanguardia obrera y juvenil uruguaya, la ruptura política con el FA se ha convertido en una urgente cuestión de “salud pública”, es decir, una cuestión de supervivencia.