Suspensiones, despidos y rebaja salarial en todo el mundo

En Santa Fe, los compañeros de General Motors (GM) y Acindar enfrentan las suspensiones y despidos que pretenden imponerles sus patronales. El "diseño" de esa política patronal es mundial.

En Alemania, GM está exigiendo a los obreros de su filial Opel que "cedan al menos el 10% de sus ingresos", mediante la reducción del salario horario y, al mismo tiempo, de las horas trabajadas. Sin este expediente, que le permitiría "ahorrar" 750 millones de dólares sólo en 2009, la patronal amenaza con miles de despidos. La pretensión de la Opel-GM fue rechazada de plano por el sindicato y el comité sindical de la empresa. Exigen que antes de discutir nada, la patronal debe presentar un plan que asegure la continuidad de las plantas europeas de Opel en caso de que GM quebrara en Estados Unidos (DPA, 27/11).

En la misma Alemania, la Daimler (Mercedes Benz) pretende acortar la semana laboral de los 47.000 trabajadores de sus cuatro plantas. Dice, como la GM, que con las suspensiones pretende evitar los despidos (El Cronista, 27/11).

En Brasil, GM marcha a la cabeza del ranking de suspensiones y vacaciones anticipadas, que afectan a 47.000 trabajadores mecánicos, el 42% de la fuerza laboral del sector. GM suspendió a los 14.000 trabajadores de sus plantas de Sao Jose do Campos, Sao Caetano do Sul y Gravataí.

Aparecido Inacio da Silva, presidente del sindicato de Sao Jose do Campos, reconoció que "la paralización es una de las mayores registradas en el sector". Pero pareció restarle importancia al declarar que "ya hubo crisis más graves, que tuvieron despidos" (Folha de Sao Paulo, 28/11). Nada distinto a lo que dice Moyano.

Las patronales -y también los burócratas- ocultan que las suspensiones no son más que la antesala de los despidos.

Mientras tanto, la siderúrgica ArcelorMital, propietaria de Acindar, anunció 9.000 despidos en todo el mundo. Serán, explicó, retiros "voluntarios" con "indemnizaciones atractivas" (DPA, 27/11). En Acindar ya empezaron; no son "voluntarios" ni con indemnizaciones: los primeros despedidos fueron los contratados.

Pero los planes de ArcelorMittal van mucho más lejos: anunció que reduciría su producción mundial en un 35% debido a la rebaja de la demanda. La reducción de personal anunciada alcanza apenas al 3% de su personal. El objetivo de reducción de la producción indica que los despidos anunciados son sólo la primera etapa de una sangría todavía mayor.