Internacionales
2/9/2026
Uruguay: desplante colectivo a Marcos Israel, referente sionista que niega el genocidio en Gaza
Organizaciones y activistas de derechos humanos rechazan su igualación de antisionismo y antisemitismo.

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Integrante de Judíes por Palestina
Durante la 15ª Asamblea Nacional de la Institución Nacional de Derechos Humanos y Defensoría del Pueblo (INDDHH) de Uruguay, realizada en Maldonado, hubo un contundente repudio popular y político. Más de una veintena de organizaciones sociales y de derechos humanos protagonizaron un masivo desplante y abandonaron la sala de la Universidad de la República (Udelar) en cuanto tomó el micrófono Marcos Israel, expresidente del Comité Central Israelita del Uruguay (institución equivalente a la DAIA en Argentina). Desembarcó en la INDDHH para actuar como una terminal ideológica del lobby sionista. Previamente, las organizaciones leyeron esta proclama rechazando el grupo de trabajo creado en el organismo estatal para abordar el antisemitismo bajo las directrices de la IHRA (Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto).
Marcos Israel niega de plano el genocidio en curso en la Franja de Gaza y las sistemáticas violaciones a los derechos humanos contra el pueblo palestino. Además, fue designado para encabezar el grupo de trabajo mencionado anteriormente, junto a figuras como Juan Miguel Petit y Jimena Fernández (quien renunció por “motivos personales”). El vocero sionista lanzó desde el estrado que “los nostálgicos de la revolución de los 60 están usando el antisionismo” para “traer vientos de totalitarismo”. El vaciamiento masivo de la sala rechazó a un provocador que confunde deliberadamente la defensa de los derechos humanos con el encubrimiento de un régimen criminal.
Como denunciaron públicamente más de veinte organizaciones sociales (entre ellas Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, SERPAJ y la Secretaría de DDHH del PIT-CNT) en un pronunciamiento difundido por el portal La Diaria, este grupo de trabajo tiene el único propósito de perseguir a quienes denuncian los crímenes del Estado de Israel. Las organizaciones señalaron que Israel violó de forma flagrante el artículo 9 de la Ley 18.446 (de creación de la INDDHH) al emitir opiniones públicas a título personal para encubrir la masacre colonial y pretender identificar las críticas a la acción genocida en Gaza con el antisemitismo.
Esta maniobra en Uruguay no es un hecho aislado: forma parte del avance del lobby sionista en América Latina para convertir la definición de la IHRA en una herramienta de censura y persecución judicial, tal como se verifica en Argentina contra dirigentes de la izquierda como Vanina Biasi. Uruguay reviste actualmente el estatus de "país observador" y los sectores pro-Israel operan activamente para consagrarlo como miembro pleno de la IHRA.
Frente al chantaje ideológico, las organizaciones y la militancia popular uruguaya plantaron una bandera imprescindible: antisionismo no es antisemitismo. En Uruguay también se ha formado un grupo de judías y judíos antisiosnistas que juegan un rol muy importante en el movimiento de solidaridad con Palestina, Judíos y judías Uruguayas contra el genocidio en Palestina. El sionismo no representa al judaísmo ni actúa en nuestro nombre. Defender al pueblo palestino y denunciar el genocidio en Gaza no solo es un derecho inalienable, sino una obligación de la clase trabajadora y de quienes luchan contra toda forma de opresión colonial.

