07/04/2011 | 1171

El Pelle da cátedra

Así se defiende la educación pública
Por Julián Asiner Consejero resolutivo por el claustro de graduados

Mal que les pese a los Feinmann, Longobardi, Hallú y compañía, los estudiantes del Pelle han retomado el camino de la lucha. En asambleas masivas, resolvieron ocupar el colegio, lo que habla muy bien de ellos, porque se trata de una medida de solidaridad con el paro que están llevando adelante sus docentes y trabajadores no docentes. Por ende, esta lucha, a pesar de la opinión de tan distinguidos ‘periodistas’, muestra un grado de conciencia política mayúscula, porque los estudiantes están tomando en sus manos la defensa de conjunto del colegio y la educación pública.

La «nueva» gestión del rector Fornasari empezó el año a lo bestia (en realidad, estamos frente a un reciclado de la gestión Viegas, donde la burocracia de UTE-Ctera tiene los cargos de dirección y la política es puesta por el rectorado y Franja Morada). Para cubrir las horas cátedra vacantes, Fornasari hizo ingresar docentes de afuera, sin concurso ni criterio pedagógico alguno más que haber acreditado su filiación a Franja o Ctera. Fue un golpe a los docentes del colegio, ya que viola el derecho al acrecentamiento de horas con el único obetivo de quebrar su organización independiente. Acto seguido, el consejo superior votó un nuevo régimen de concursos y de elección de jefes de departamento para los preuniversitarios, lo que amenaza lisa y llanamente con liquidar la histórica planta docente de la escuela. Téngase en cuenta que la mitad de los profesores son interinos, o sea que su contrato debe renovarse periódicamente de acuerdo con la voluntad de la autoridad de turno.

Pero más que la docencia, la predilección de las camarillas universitarias es por la caja. Hasta el momento, la combativa interna no docente del Pelle había impedido el nombramiento de funcionarios políticos. Por ese motivo, el colegio era una verdadera anomalía en la UBA, ya que gran parte de su presupuesto era controlado por los no doncetes que trabajan en el área administrativa. Esto resultaba intolerable para las camarillas, acostumbradas a la discrecionalidad, la corruptela y el manejo de las facultades como cajas negras para negociados privados de toda índole. Acatando órdenes superiores, Fornasari creó el cargo político de «secretario de hacienda» (inexistente hasta el momento) para colocar allí a Carlos Jara, el número dos de Yacobitti, capo-mafia de Franja Morada en la UBA. Jara fue designado sin concurso, atribuciones ni funciones específicas, pero el ñoqui de Franja piensa cobrar de movida la friolera de 20 mil pesos por mes, varias veces el salario de los trabajadores del Pelle.

Los no docentes reaccionaron de inmediato. En asamblea, votaron el paro en defensa de la carrera y las funciones no docentes, sumándose así al paro que ya venían sosteniendo, por los motivos antes descriptos, los docentes agrupados AGD-UBA. La frutilla del postre fue el ataque a los graduados, ya que el rectorado está haciendo todo lo posible para recolocar a Franja al frente del claustro que hoy está en manos de la izquierda, lo que le permitiría quedarse con la mayoría en el consejo resolutivo de la escuela. Con ese objetivo, eliminaron el padrón histórico de graduados del colegio, obligando a un re-empadronamiento trucho, porque es controlado únicamente por los funcionarios de Franja y Ctera.

Con estos reclamos, más de 600 estudiantes, docentes, no docentes, graduados y padres marcharon el miércoles 30 de marzo a la sesión del consejo superior de la UBA. Fue una de las movilizaciones más masivas del Pelle desde la gran lucha de 2007. Los decanos kirchneristas de Carta Abierta cedieron la palabra, dejando el asunto en manos de sus socios radicales. El Moyano de los no docentes, Jorge Anró, secretario general de Apuba, sólo habló para atacar la lucha de sus representados y defender el ‘derecho inalienable’ de las autoridades a nombrar funcionarios políticos. El único de los presentes que alzó su voz en defensa del colegio fue Cristian Henkel, consejero superior por la UJS-PO. Indignados y sin haber obtenido respuesta alguna para los reclamos de sus docentes y no docentes, los estudiantes volvieron al colegio con la decisión de tomar la cuestión en sus propias manos.

La toma ya lleva una semana y se mantiene fuerte a pesar de los aprietes y amenazas de faltas y saciones. La unidad con los docentes y no docentes es la clave para ganar la lucha. El martes 5 de abril, una reunión convocada por Fornasari para pedirle a los padres que colaboraran en el levantamiento de la ocupación se convirtió en una fulminante interpelación pública a la gestión, donde 600 padres le arrebataron -literalmente- el micrófono y la dirección de la asamblea. «Queremos que respeten la lucha de nuestros hijos». Sin respuestas, Fornasari y sus funcionarios tuvieron que huir. Los padres coreaban: «que renuncie, que renuncie» y votaron el apoyo a la toma. Así, se terminó de configurar un cuadro de rebelión en el Pelle contra el copamiento del colegio por parte de las camarillas universitarias, en particular la de la Facultad de Económicas. Desautorizado, Fornasari y toda su gestión quedó al borde del precipicio.

El miércoles 13 de abril está convocada una gran movilización al consejo superior. Hay que sumar a los graduados, al Buenos Aires, los centros secundarios y universitarios y rodear de solidaridad el conflicto, ya que está en juego el futuro de los colegios preuniversitarios. El Pelle está enseñando a toda la sociedad una nueva versión de la maldita burocracia sindical, esta vez de matiz transversal. Los burócratas (también patoteros) de UTE-Ctera en la dirección del colegio se llevan super-salarios de 27 mil pesos por defender los intereses patronales de las camarillas profesorales, mientras la masa de docentes y no docentes sufre la arbitrariedad y la precarización laboral. Todo esto demuestra que la pretensión de Hallú y compañía de haber ‘democratizado’ los preuniversitarios era absolutamente falsa, ya que los rectores electos a dedo por ellos mismos concentran todo el poder y lo utilizan para enfrentar a quienes todos los días estudian y trabajan en las escuelas.

Puesto en jaque por sus estudiantes más jóvenes, el régimen universitario que el gobierno ‘nac&pop’ se esmeró en sostener (LES, Coneau, policía y represión mediante) muestra toda su podredumbre y agotamiento.

Defendamos al Pelle: fuera los punteros de Franja y Ctera, que se respete el derecho de los docentes al acrecentamiento de horas; fuera Jara, defensa de las funciones no docentes y control público del presupuesto; titularización, carrera docente y pase a planta de todos los trabajadores; ninguna falta ni sanción, plenas libertades de organización para el centro de estudiantes; fuera Fornasari y toda su gestión; democratización ya: por un consejo directivo docente-no docente-estudiantil que elija nuevas autoridades.