Juventud

26/3/2026

Escobar: organicemos a la juventud para derrotar a Milei – vamos a la reunión abierta de la UJS

Tras un 24 de Marzo masivo, la juventud se organiza para debatir cómo darle continuidad a la lucha contra el gobierno.

Foto: Fede Imas @ojoobrerofotografia

El último martes 24 se vivió una jornada realmente memorable. Miles y miles de personas se movilizaron en todo el país en memoria de los 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos por la última dictadura genocida. Pero la movilización no fue solo una conmemoración del pasado: fue, sobre todo, una intervención en el presente. Expresó un enorme repudio al negacionismo impulsado por el gobierno de Milei y Villarruel, que ese mismo 24 de marzo difundió un provocador video reinstalando la teoría de los dos demonios, presentando los hechos como una “guerra” y negando la cifra de los 30.000.

Esto no tiene sustento alguno. No hubo una guerra, sino un plan sistemático de exterminio contra la clase trabajadora y la juventud, que venían protagonizando un ascenso de luchas como el Cordobazo. La magnitud del terrorismo de Estado se refleja en la existencia de más de 800 centros clandestinos de detención en todo el país, por los que pasaron miles de trabajadores. Por eso, la cifra de 30.000 no solo es una bandera de lucha, sino que se apoya en la dimensión real de la represión desplegada.

La orientación del gobierno no sorprende. Desde el primer momento reivindicó a la dictadura, no solo en el plano ideológico sino también en su política concreta. El golpe militar tuvo como objetivo central quebrar la organización obrera y estudiantil para imponer un régimen de mayor explotación y garantizar los privilegios de clase de las patronales. Hoy, el gobierno de Milei retoma ese programa antiobrero.

La reforma laboral, por ejemplo, apunta en ese sentido: una enorme transferencia de riqueza de los trabajadores a las patronales mediante la flexibilización, el deterioro de las condiciones de trabajo y el ataque a los convenios colectivos y a la organización obrera. A esto se suman el congelamiento salarial y paritarias por debajo de la inflación, el ajuste brutal sobre las jubilaciones, la represión sistemática a los jubilados que se movilizan cada miércoles y el vaciamiento de la salud pública, como se ve en el Hospital Garrahan.

Este rumbo también se expresa con fuerza en Escobar. El deterioro del poder adquisitivo golpea a las familias trabajadoras, mientras crece la precarización laboral, especialmente entre la juventud. Muchos jóvenes se ven obligados a aceptar trabajos en condiciones cada vez más flexibilizadas, sin estabilidad ni derechos.

En el plano educativo, se profundizan los problemas edilicios, la falta de recursos y las dificultades para sostener las cursadas. En la cultura, la situación de la Biblioteca Popular 20 de Diciembre, que enfrenta amenazas de desalojo, muestra cómo se ataca a los espacios organizados y autogestivos. En los barrios, el impacto de los tarifazos y el aumento del costo de vida agravan las condiciones materiales, sin respuestas de fondo por parte del gobierno provincial y municipal.

Sin embargo, este ataque generalizado no pasa sin resistencia. Los trabajadores del Hospital Garrahan vienen de protagonizar una lucha enorme, arrancándole conquistas al gobierno. El movimiento estudiantil fue protagonista en 2024 de una rebelión educativa, con tomas de más de 100 facultades en todo el país. Y hoy, los trabajadores de Fate y el Sutna están dando una lucha ejemplar contra el cierre de la fábrica, defendiendo cada puesto de trabajo mediante la organización desde las bases y con un importante apoyo popular.

Estas luchas muestran el camino, pero también sus límites: la burocracia sindical y los partidos opositores actúan como un factor de contención y colaboración, negándose a impulsar un verdadero plan de lucha y a convocar a una huelga general que unifique todos los reclamos y enfrente de conjunto al gobierno. Por el contrario, desmovilizan y apuestan a canalizar el descontento hacia las elecciones de 2027 como única estrategia política.

Por eso, la tarea es desarrollar una alternativa basada en la independencia política de los trabajadores, que no subordine la lucha a ningún sector patronal ni a las variantes responsables del ajuste. Es necesario fortalecer la organización desde las bases, en cada lugar de trabajo y de estudio, coordinar las luchas en curso y preparar una huelga general que derrote al gobierno de Milei.

El 24 de Marzo dejó una conclusión clave: la juventud no es apática. Por el contrario, hay una nueva generación que salió masivamente a las calles, que rechaza el negacionismo y que está dispuesta a luchar contra este gobierno y sus políticas.

En Escobar, esto se expresó con fuerza. Estudiantes secundarios, terciarios y universitarios fueron protagonistas de la movilización, así como de las acciones previas en el distrito, como pañuelazos y siluetazos. Esta energía tiene que transformarse en organización consciente y sostenida.

Por eso, convocamos a todos a participar de la reunión abierta de la UJS y el Partido Obrero para debatir cómo le damos continuidad a esta gran movilización, cómo impulsamos la organización de la juventud en Escobar y cómo aportamos a desarrollar una salida de los trabajadores frente a la crisis. Al finalizar, realizaremos una stencileada para visibilizar estas luchas.

Este sábado a las 15:30 hs nos encontramos en la Plaza Emilio Mitre de Ingeniero Maschwitz.

Vamos todxs a la reunión abierta de la UJS.

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