08/02/2016

Mas de mil jóvenes en el campamento de la UJS

La torrencial lluvia no pudo impedir la segunda jornada, donde Jorge Altamira se encargó de profundizar la orientación y el método revolucionario en la etapa de transición.


Con más de 1.000 jóvenes de todo el país comenzó el sábado el campamento de la UJS en Ramallo. Una parte de ellos son nuevas relaciones políticas que vinieron procesando junto al Partido Obrero la experiencia política del último año. En este sentido se planificaron más de 20 cursos iniciales sobre la teoría del Estado para toda esta nueva camada de jóvenes que están prontos a integrarse a la militancia. Se conmemoró especialmente la memoria de nuestros compañeros Mariano, Mica y Pablo.


La delegación de Uruguay está conformada por veinte compañeros del Partido de los Trabajadores (PT) y de la agrupación La Clase.


También las delegaciones de Formosa mostraron el desarrollo político de la juventud en el NEA.


Dentro del movimiento sindical se destacan las delegaciones del Sitraic y Suteba, que participaron junto a otros importantes núcleos sindicales del país.


El sábado fue una gran jornada de recreación, deportes y discusión política. Fútbol, básket, pileta, paseos por el río, y el infaltable torneo de truco.


Por la noche se realizó la primera parte del curso central sobre la Revolución Permanente en América Latina. La charla fue sobre la experiencia y las lecciones políticas de Bolivia, desde las tesis de Pulacayo (1946) y la Revolución de 1952 hasta los procesos insurreccionales de 2003-2005.


El domingo, luego del desayuno y hasta la tarde, fueron arrancando las decenas de comisiones que debatieron y procesaron las dudas que pudieran haber quedado de la primera charla sobre Bolivia. De ellas surgió la necesidad de estructurar el partido en esta etapa mediante una fuerte delimitación del nacionalismo burgués. Esa misma mañana partieron dos delegaciones de compañeros. Una de ellas realizó una nutrida agitación en San Nicolás, que consistió en un timbreo, casa por casa, piqueteando la Prensa Obrera e invitando a los vecinos a la charla de Altamira en el campamento, que iba a ocurrir esa misma noche. Otra de las agitaciones se hizo en la puerta de Acindar, con una muy buena recepción.


La torrencial lluvia no pudo impedir la segunda jornada, donde Jorge Altamira se encargó de profundizar la orientación y el método revolucionario en la etapa de transición. 


El cierre de la jornada estuvo a cargo de los compañeros del frente de artistas, que mostraron toda la capacidad creativa y la sensibilidad de la juventud, que se organiza y lucha por el socialismo