18/07/2013 | 1277

Universidad del Sur: Movilización estudiantil-docente frenó venta de tierras

Asambleísta de la UNS y candidato a diputado provincial por el Frente de Izquierda

La intención de vender 14 hectáreas de la UNS por parte del rectorado (vinculado con el FAP) y de un sector de la oposición docente, ha sufrido un duro revés y multiplicado su cuestionamiento en la comunidad universitaria y en la ciudad. Se trata de una operación de especulación inmobiliaria y de un fraude, por la zona en la cual están ubicadas las tierras y el bajísimo precio al que se pretende venderlas.


Para las camarillas docentes que gobiernan la Universidad, la venta supone también la posibilidad de construir edificios diseñados especialmente para las carreras de posgrado, fuertemente aranceladas. Como contrapartida, en el 2013 la UNS sufrió una merma del 10% de ingresantes. El costo promedio de un estudiante de la zona para mantenerse en la ciudad es de 5.000 pesos por mes.


Una gran campaña, de cientos de firmas, charlas y un festival, hizo que la concurrencia a la asamblea universitaria fuera masiva, pese a ser convocada sobre fin del cuatrimestre. Ante la presión de la movilización, la asamblea no concluyó. El rectorado intentó una nueva convocatoria para el último día de clases por la mañana. El paro, que comenzaba a preparase por parte de los docentes para asegurar una nueva asistencia masiva de estudiantes, forzó el levantamiento. Se destacó la intervención de estudiantes de la escuela preuniversitaria de Agricultura y Ganadería, que se encuentra lindante a las tierras en cuestión.


La lucha sigue abierta. El rectorado volverá a la carga. Es necesario intensificar la organización de todos los centros de estudiantes universitarios y preuniversitarios, junto a los docentes y no docentes. Vamos por la reconstrucción de la Federación Universitaria del Sur (FUS), para luchar contra el ajuste a la educación y por la triplicación del presupuesto. Por la democratización de todos los órganos de gobierno de la Universidad.


La izquierda, única fuerza política que rechazó la venta y se movilizó, cuenta con dos asambleístas en la UNS, que apoyaron la enorme movilización e hicieron una extensa denuncia por los medios.