LGBTI

1/7/2010

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MATRIMONIO ENTRE PERSONAS DEL MISMO SEXO

El camino es la movilización independiente

Contra la avanzada derechista y clerical

El lunes 28 hubo dos importantes movilizaciones en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo, que se suman a la que juntó a 10.000 manifestantes en Córdoba el pasado viernes.

En Mendoza, más de 2.000 personas, entre las que había muchas familias, participaron en un festival multitudinario. En Buenos Aires, un festival frente al Congreso sumó unas 5.000, sobre todo jóvenes, que llegaron en grupos, muchos acompañados por sus familias. Fue total el boicot del kirchnerismo, promotor del proyecto que está en debate en el Senado.

Es la primera vez que el movimiento GLTTB gana la calle en Buenos Aires desde noviembre. Sin embargo, la convocatoria a continuar movilizados corrió exclusivamente por cuenta de Vanina Biasi (PO), algún otro orador de la izquierda y la madre de Natalia Gaitán, asesinada el 8 de marzo en Córdoba por ser lesbiana. Los otros oradores prefirieron dar por segura la aprobación de la ley. Pero la igualdad legal para las personas homosexuales está en una encrucijada y nada garantiza que se oponga la decena de senadores “indecisos”, que se han subordinado mil veces al clero.

Las insólitas audiencias públicas en las provincias – para un proyecto que ya cuenta con media sanción–  fueron exigidas por la Iglesia y otorgadas por las comisiones del Senado, ante el silencio de los K y de todos los “transversales” que habían votado a favor. La senadora Negre de Alonso –una militante del Opus Dei que debería ser sometida a juicio político por violar sistemáticamente la ley antidiscriminatoria– manipuló personalmente las audiencias y censuró a los oradores favorables a los derechos democráticos. En San Juan, José Luis Gioja, posible compañero de fórmula de Néstor Kirchner, dio asueto a los empleados municipales y justificó la ausencia a las escuelas estatales para engrosar la marcha del arzobispo. Al mismo tiempo, secuestraron los equipos de sonido y negaron la autorización para que se realizara el festival organizado a favor del matrimonio gay. Un sector del oficialismo milita en la campaña derechista clerical sin que los K abran la boca: es la “libertad de conciencia” para atacar las libertades públicas.

Las concesiones del oficialismo permitieron la escalada de la derecha confesional. Los curas y los evangélicos habían reculado al punto de aceptar, en el momento del debate en Diputados, una unión civil con ciertos derechos, donde lo único innegociable era la adopción. Pero, ahora, van por todo: el obispo Antonio Marino, quien preside la comisión de seguimiento legislativo del Episcopado, lo dejó bien claro: “la Iglesia no está de acuerdo con la unión civil. El mal menor puede ser una opción para un legislador cuando ya está instalado un mal mayor. Pero acá no hay ningún mal todavía instalado jurídicamente” (La Nación, 27/6).

Los K están tratando de evitar un choque a fondo con la Curia, pero también con los clericales dentro de sus propias filas. Tampoco quieren complicar las negociaciones para la “interna abierta” con Duhalde y el PJ disidente, que les permitiría tener un único candidato del peronismo en 2011.

Que el reclamo del clero a una “consulta popular” fue pura demagogia mediática y una extorsión a los legisladores ya lo probó el mismo Episcopado, que puntualizó que sólo es una propuesta de “algunos obispos”. Nada más lejos de las intenciones de Bergoglio que promover un debate nacional sobre los derechos democráticos. Lo que pretende la Iglesia es una victoria rotunda contra los derechos de gays y lesbianas, que le permita bloquear también el debate pendiente sobre los abortos no punibles (está en la misma Comisión de Alonso de Negre).

La Iglesia no le hace ascos a la presión callejera y ya tiene convocada marchas para el 14 de julio, día en que el Senado votará la ley de matrimonio. Su avanzada tiene como objetivo avasallar las libertades de toda la población. En su programa no sólo están los derechos de gays y lesbianas, sino el derecho al aborto legal, la baja de edad de imputabilidad, la impunidad de los genocidas. Hay que quebrar la escalada clerical derechista manteniendo a movilización independiente.

• Por la aprobación inmediata y sin condiciones de la ley de matrimonio civil para personas del mismo sexo.

• Por la separación de la Iglesia y el Estado.