02/09/2020

Murió César Cigliutti, pionero del movimiento LGBT+ argentino

Por Pilar Calle Agrupación LGBT+ 1969

A sus 63 años falleció el pasado 31 de agosto César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y pionero en la reconstrucción del movimiento LGBT+ en el retorno de la democracia.

La gran repercusión que produjo su fallecimiento debe entenderse en el marco de los aportes que hizo como militante LGBT+. Luego de la última dictadura militar, el movimiento LGBT+ estaba completamente desarticulado; agrupamientos como el Frente de Liberación Homosexual, que nucleaba distintos grupos de lesbianas y homosexuales, fue disuelto en 1976 y la mayoría de sus militantes se recluyeron al exilio. Con la vuelta de la democracia, César y Carlos Jáuregui en 1984 fundan la CHA, con el fin de organizar a la población LGBT+ contra los edictos policiales heredados de la dictadura y contra la represión hacia las diversidades sexuales y de género. Fueron ellos quienes hicieron los primeros acercamientos de la lucha por los derechos de las personas LGBT+ al movimiento de derechos humanos, encabezado por las Madres de Plaza de Mayo, sumándose a las recorridas de los jueves.

De la mano de la lucha contra la represión, el movimiento LGBT+ tuvo que enfrentarse a otro enemigo: las campañas de asociación -realizadas desde el Estado, las Iglesias y grupos reaccionarios- de la pandemia del HIV con la promiscuidad, y por ende, con la comunidad homosexual. La «peste rosa» había llegado para quedarse y César junto con la CHA fueron los primeros en organizar la campaña «Stop-Sida», poniendo el eje en el libre ejercicio de la sexualidad y en el uso de preservativos con la consigna «Libre derecho a la sexualidad es un Derecho Humano».

Ya entrando a la década de 1990, César se convirtió en uno de los fundadores de la Marcha del Orgullo, reivindicando el uso de «orgullo» (lo opuesto a vergüenza) en lugar del término «dignidad» -este último era el que planteaba Carlos, que en ese momento ya se había alejado de la CHA, crítico de la «institucionalización» de la misma. Ese primer 28 de Julio de 1992 (a 23 años de las revueltas de Stonewall), bajo el lema «Libertad, Igualdad, Diversidad», alrededor de 300 personas se movilizaron para visibilizar las condiciones de vida de las diversidades sexuales y de género y exigir políticas de «igualdad», junto con organizaciones de personas trans, travestis y lesbianas. Esa primera marcha contó con el apoyo de Madres de Plaza de Mayo y marcó un antes y un después en la historia del movimiento LGBT+ argentino.

Tales antecedentes de lucha fueron la punta de lanza de un movimiento que supo arrancarle al Estado leyes como la de Unión Civil para parejas del mismo sexo en el 2003 (la primera en Latinoamérica), la ley de Matrimonio Igualitario en 2010, la Ley de Identidad de Género en 2012 y la ley «Diana Sacayán» de Cupo Laboral Travesti Trans de la Provincia de Buenos Aires en 2015.

Los años colocaron al activista a la cabeza de un agrupamiento que ha manifestado más de una vez su cercanía al Estado y a sus gobiernos, un camino inverso a aquel seguido por Carlos y César en la etapa post dictadura -en la que unieron la pelea contra la discriminación sexual y de género a la lucha general por los DDHH, el movimiento más progresivo de entonces que propugnaba un choque con el Estado y sus gobiernos que encubrían a los genocidas. La pelea por la independencia de los movimientos de lucha abre las puertas a la principal reflexión que tenemos que hacer: si queremos medidas momentáneas o una salida de fondo para terminar con todas las formas de opresión. Esta pelea seguimos dando desde la 1969.

Lo despedimos y recordaremos como lo que fue, un pionero en la construcción de nuestro movimiento y uno de les primeres en recordarnos la importancia de vivir nuestro orgullo en las calles.

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