AGRESIÓN

27F: patota sindical atacó a manifestantes

En la jornada de la oposición patronal hubo incidentes en la Quinta de Olivos, con un jubilado herido.

La jornada que impulsó la oposición patronal el pasado sábado 27 contó con incidentes en la concentración alrededor de la Quinta de Olivos, cuando una patota de 200 personas, identificados con el Sindicato Único de Fleteros, de Mario Pereyra, agredió físicamente a los manifestantes, propinándole lesiones a un jubilado.

Llamativamente, el hecho se desarrolló impunemente, cuando uno de los integrantes de este grupo superó el cordón policial para atacar a quienes se encontraban concentrados en el lugar.

 

A diferencia de lo que ocurre cuando los trabajadores se movilizan por sus reclamos, la policía montó un cordón “flexible”, que permitió el accionar impune de estos elementos violentos. Se trata de una vulneración de las libertades democráticas, en uno de los derechos mas elementales, como lo es el derecho a manifestarse.

Desde la oposición patronal de Cambiemos iniciaron acciones legales contra los agresores, sin embargo por esta vía tratan de encubrir la utilización frecuente de los mismo métodos represivos, tanto por vía oficial como paralela, como fue el caso de la brutal represión contra los jubilados en diciembre del 2017 ante el Congreso de la Nación.

La utilización de patotas sindicales para amedrentar y disuadir a los manifestantes es una práctica de las cual el kirchnerismo hizo la base de su política de “Seguridad democrática”, con la tercerización de la represión de la protesta social, para evitar pagar el costo político de un uso recurrente del aparato represivo oficial.

Este hecho debe repudiarse, así como buscar a sus responsables materiales e intelectuales, para erradicar las patotas sindicales como fuerza de choque, las cuales en el día a día son utilizadas por la burocracia sindical y el Estado (con gobiernos kirchneristas o de Cambiemos) para reprimir y coartar los derechos de los trabajadores.