ABO: el 20 comienza el tercer tramo del juicio por los centros de detención


En el tercer tramo del juicio por los centros clandestinos dependientes del Primer Cuerpo del Ejército, conocidos como Club Atlético, Banco y Olimpo (ABO), durante el período comprendido entre 1976 y 1977, se juzgará a ocho genocidas por 352 casos de compañeros detenidos desaparecidos.


 


En este juicio se conocerán los casos de Hugo Miedan, hijo de la Madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) Elia Espen, y de los compañeros de Política Obrera Pablo Rieznik, Miguel Guagnini, Laura Dabas de Correa, quienes finalmente -luego de una intensa movilización- recuperaron su libertad y de Fernando Sánchez, Gustavo Grassi (“Mondra”), Cristóbal Russo (“Gogó”) y Marcelo Arias (“Chelo”), quienes al día de hoy permanecen desaparecidos, habiendo sido trasladados a las mazmorras de la ESMA.


 


Los represores que serán juzgados son ex oficiales del ejército, de la Policía Federal, de la Gendarmería Nacional y del Servicio Penitenciario.  


 


El Tribunal Oral Federal N° 2 será quien llevará adelante el juicio, y se estima una duración de 18 meses (dos audiencias semanales). Una vez más, las víctimas deben soportar la disgregación de los juicios y la lentitud con que son juzgados los genocidas, quienes podrían recibir sentencia recién a 42 años de iniciado el golpe del ´76.  


 


Los gobiernos democráticos dictaron las leyes de impunidad que favorecieron a los represores y gobernaron para los mismos intereses sociales que instigaron el golpe, es decir para la burguesía y el imperialismo. Pese a la anulación de las leyes de impunidad bajo el periodo kirchnerista, los juicios siguieron realizándose a cuentagotas. Cuenta como prueba la declaración de sobrevivientes, ya que el Estado continúa sin abrir los archivos que lo incriminarían como responsable del genocidio.


 


En el caso de Elia Espen, presentó en 2015 un habeas corpus en favor de su hijo Hugo Miedan, que tramita en el Juzgado N° 13 de Capital Federal. Desde entonces, se han pedido informes a distintos ministerios, comandados por Julio Alak y Agustín Rossi en la era K y por el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj bajo el gobierno de Cambiemos. En ambos períodos se esquivaron las solicitudes judiciales, que debieron ser reiteradas una y otra vez. Recordemos al lector que, incluso, Agustín Rossi no asistió a la audiencia fijada, enviando a personal del Ministerio, quienes se opusieron a que Elia fuera acompañada por el diputado Néstor Pitrola. 


 


Ahora, y tomando en cuenta los anuncios oficiales de la desclasificación de archivos del Vaticano y de la Central de Inteligencia yanqui, el juez Zelaya ordenó al Ministerio de Relaciones Exteriores para que informe, y en su caso remita, la información que se haya encontrado respecto de Hugo Miedan y el Centro Clandestino Atlético, lugar donde fue visto por última vez. 


 


La desclasificación tardía y parcial de los archivos, es importante aclararlo, forma parte de un pérfido operativo de  reconciliación” y de tratar de “dar vuelta la página” para recomponer la autoridad política de las Fuerzas Armadas.


 


Desde el 20, vamos por juicio y castigo a todos los culpables.


 


 

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