Alerta: se pone en marcha operativo de impunidad para Chocobar

Refuerzan presión por traspaso de la justicia a CABA.
Por Facundo Miño Agrupación Bermellón, congresal UEJN

Previo a la realización del juicio oral que debía comenzar el viernes pasado, la defensa del policía Chocobar había solicitado que su defendido fuera juzgado por un jurado popular, cuestión que se encuentra en la Constitución Nacional desde 1853 pero nunca se legisló para el ámbito de la justicia nacional y federal.

El planteo había sido rechazado por el Tribunal Oral y por la Casación. La defensa del agente informó que el jueves el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad aceptó tratar el planteo para que Chocobar sea juzgado en un juicio por jurados.

El abogado Soto le dijo a Clarín que “el máximo tribunal porteño falló en contra de ese pedido pero que ‘abrieron formalmente el recurso de inconstitucionalidad’ para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación se expida en el tema. Por eso, este viernes pidieron que el juicio no avance hasta que la Corte resuelva el tema por sí o por no” (9/10).

Esta participación del STJ de la Justicia de la Ciudad (ultramacrista) en la causa Chocobar, que se da los efectos de una incidencia menor, se trata en realidad de una movida de largo alcance. La Justicia Nacional (que es el carácter que tiene la justicia ordinaria de la Ciudad por tratarse esta de la Capital Federal) no tiene como órgano superior al STJ de la CABA, sino a la Cámara Nacional de Casación Penal y en última instancia a la Corte Suprema de Justicia de la Nacional.

No está en juego que la Corte falle a favor de que Chocobar sea juzgado por un jurado popular. La cuestión es que si ahora la Corte acepta el recurso de inconstitucionalidad elevado por el STJ (incluso para rechazar el pedido), avalará en los hechos la intervención del STJ y por lo tanto un traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad por la vía de la jurisprudencia. Es decir, que la Corte y el STJ de la Ciudad se arrogarían la facultad de legislar reservada al Congreso Nacional para que finalmente el STJ revise una eventual condena a Chocobar.

No es la primera intromisión que el STJ realiza sobre la Justicia Nacional. Recientemente, otro macrista, Gabriel Levinas, recurrió ante el STJ una sentencia de la Cámara Nacional en lo Civil que lo condenó a indemnizar por más de 130 mil dólares a los deudos de León Ferrari, toda vez que el “periodista” se apropió de obras y dibujos que el célebre artista le había encargado para exhibir en una galería parisina. La Cámara Civil rechazó la intromisión del STJ por inconstitucional. Pero al igual que Chocobar, no estamos ante abogados que se tiran a un piletazo a ciegas, sino que estaban avisados de que había bastante agua.

Traspaso de la Justicia Nacional, un objetivo reaccionario donde no hay grieta

El macrismo intentó durante toda su gestión nacional traspasar la justicia nacional (Fuero Penal, Civil, Laboral y Comercial) a la CABA y solo por la lucha de los judiciales dicha embestida no avanzó para consumarse en el Congreso Nacional. Los judiciales siempre rechazaron este traspaso no solo porque implica una reforma laboral sino porque tiene el contenido reaccionario de colocar bajo el macrismo el control del aparato de justicia, con las consecuencias negativas como las que en esta trama de impunidad que se está urdiendo para Chocobar saltan a la vista como un botón de muestra.

Del lado del gobierno nacional, hay que decir que en su proyecto de reforma judicial está contemplado el traspaso de la Justicia tan anhelado por el macrismo. Es que, en la Justicia de la Ciudad, desde su creación en 1995 se repartieron los cargos entre el oficialismo y el PJ porteño, siendo que uno de los laderos del presidente, Juan Manuel Olmos, tiene su kiosco y sus ñoquis en la plantilla del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, lo cual siempre lo colocó, junto a la diputada camporista Vanesa Siley del sindicato Sitraju (judiciales-justicia CABA), como un campeón del traspaso.

No es Chocobar, es todo un régimen

El macrismo sigue sosteniendo a Chocobar como una bandera. De cara al comienzo del juicio, el diputado nacional Waldo Wolf acompañó al policía al Tribunal. Bullrich y su banda salió nuevamente a respaldarlo, tal como el día que lo llevó a la Casa Rosada de visita oficial con Macri. En ese sentido debe leerse la intervención del STJ.

Del lado del gobierno nacional, bien se puede esperar que mire para el costado ante la intervención del Tribunal Superior del macrismo. Esto, porque promueve el traspaso de la Justicia a Larreta y porque dentro del propio gobierno intervienen todo tipo de elementos que defienden a Chocobar, siendo Berni, tal vez, la expresión más grotesca. Tal cuestión se pudo ver reflejada ante el rápido allanamiento de Fernández y Kicillof a una Bonaerense que no solo reclamaba por salarios sino también por impunidad para el mismísimo Chocobar, para los asesinos de Facundo Castro y de toda una fuerza cuya “curva” de gatillo fácil en pandemia no hizo más que crecer.

En definitiva, la “doctrina Chocobar” del gatillo fácil y la represión a la juventud trabajadora es una política de Estado que los distintos partidos políticos capitalistas asumen, defienden y refuerzan en la medida que se van alternando la gestión del aparato estatal. No es la defensa de un policía asesino, es la defensa de un régimen.

Otra vez, la Corte como árbitro

Ahora, todo ha quedado en manos de la Corte Suprema, donde el pronóstico podría no ser bueno ya que los cortesanos también, en una muestra de legislación por jurisprudencia que no les corresponde, han resuelto en los últimos años que en cuestiones de competencia entre la justicia de la Ciudad y la Nacional el órgano superior de resolución es el STJ de CABA. Incluso, en varios obiter dictum de fallos sobre cuestiones de competencia, esta misma Corte ha dicho que asiste la razón al macrismo y la Justicia Nacional debe pasar a la Ciudad.

Abajo la impunidad a Chocobar, el ajuste y la represión

Si la Corte consiente la intromisión del STJ, las consecuencias sobre la causa serán claras. Si el Tribunal Oral que juzgará a Chocobar confirma las resoluciones de mérito de los órganos inferiores, el policía que el macrismo encumbró como paladín de la seguridad será condenado por homicidio simple o agravado (como pide la querella). Si finalmente la Cámara Nacional de Casación eventualmente confirma la condena, intervendrá el STJ manejado por Angelici y Rodríguez Larreta y no solo absolverá a Chocobar, sino que hasta lo terminará premiando.

Si la Corte consolida esta intervención del STJ, el daño que implicaría que dicho Tribunal comience a intervenir como órgano alzada del conjunto de la justicia nacional, haría, por ejemplo, que todas las sentencias favorables que los trabajadores obtengan en la Cámara Nacional del Trabajo se puedan dar vuelta en el STJ, cobrando éste un carácter casatorio a favor de las patronales.

El Partido Obrero rechaza el operativo de impunidad que se está montado sobre el juicio a Chocobar y todos intentos de llevar a cabo el reaccionario traspaso de la Justicia Nacional a la Ciudad.