Libertades democráticas
5/4/2026
Carlos Fuentealba
Aten: el proceso de “desmalvinización” del 4 de abril
Baile, festejo y mariposas, la propuesta del TEP este año.
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Carlos Fuentealba
El acto de los 4 de abril desde hace muchísimos años en el lugar que fue fusilado Carlos Fuentealba nació como un acto rebelde, desde las bases y encabezado por la seccional Senillosa de Aten, la más cercana al lugar. Se construyó allí un monumento a la vera de la ruta, que tuvo que superar los escollos que puso Vialidad Nacional con excusas inverosímiles para que no se haga. Sin embargo, con tesón el monumento se hizo. Luego cuando se amplió la ruta tuvo que ser corrido y hasta fue intentado demoler por “manos anónimas”. Fue reparado y reconstruido.
Todo esto es un 4 de abril en Arroyito, a varios kilómetros del puente que fuimos a cortar ese día, producto de la larga cacería que realizó la policía de Sobisch, disparando a mansalva kilómetro tras kilómetro a quienes retrocedíamos caminando e improvisando un operativo para trasladar compañeras y compañeros en los autos para sacarlos de ese infierno represivo.
Tal como lo dijo la compañera Nato Cantero en el acto de este 4 de abril en aquel lugar, Carlos se bajó de un auto para cederle el lugar a una compañera que se retiraba caminando. Y se subió luego a otro, donde fue finalmente fusilado por la espalda por el cabo Poblete y el gobernador Sobisch, con el apoyo incondicional de la cámara empresaria Acipan y gran parte de los “ensobrados” locales, así como de todo el régimen político y el arco opositor que reclamaba a gritos “liberar las rutas”.
Por eso el monumento a Carlos donde, como dice el cartel, dio “su última clase” tiene un valor político fundamental. Fue fusilado como vivió: militando como un trabajador y socialista. Toda esta carga tiene el acto en Arroyito un 4 de abril. Que es emotiva, de lucha y fundamentalmente política, de independencia política de todos sus fusiladores materiales e intelectuales. Un acto que la conducción del sindicato ignoró al inicio, que luego ante la masividad de cada año llegó a participar, aunque incómodamente, y desde hace un tiempo volvió a abandonar. Y decidió pasar, como dice la actual secretaria general de Aten, Fanny Mansilla, a “otra etapa”. Para peor.
Porque profundizó la línea que había inaugurado la Ctera que todo el apoyo que dio en marzo-abril del 2007 a las diversas provincias en lucha fue una carta a la comunidad. Pasó de adocenar al militante Carlos Fuentealba luego de su fusilamiento alterando la foto icónica de Carlos con una campera de jeans por un guardapolvo, y le borró la barba. Luego el TEP comenzó a ligar su figura con mariposas. Y ayer el TEP llevó su posición hasta la indignidad ante un 4 de abril montando la peor variante: hacer un festejo.
Y decimos festejo, no porque no sea correcto hacer festivales en el marco de un aniversario o de una lucha, sino porque un festival o manifestación artística debe expresar la lucha que resume esa fecha, no un show para bailar. Los 4 de abril no estamos ante un cumpleaños de Carlos, sino ante un nuevo aniversario de su fusilamiento en el marco de una huelga de Aten, nada menos. Y como si fuera poco desbarranque del TEP, terminó haciendo un piquete con una camioneta y militantes de esa agrupación, para impedir que la bicicleteada que partió desde el acto en Arroyito llegara hasta el lugar de la concentración para movilizar por el centro de Neuquén.
El TEP está llevando a fondo una política de “desarroyitar” los 4 de abril, y reducir todo a un acto de memoria, sin reclamo de justicia. Así lo expresa la secretaria general en un medio refiriéndose a los juicios Fuentealba I y II: “Esa segunda etapa tuvo una culminación en 2023, con la condena a toda la cúpula policial que desarrolló el operativo represivo… sin embargo, advirtió que la lucha no terminó. Estamos en otra etapa, que es la disputa por la memoria… hoy el desafío es seguir teniendo memoria” (LMN, 5/4).
Claro que memoria, pero también la lucha por justicia que es seguir reclamando ¡cárcel a Sobisch! y no conformarse con la “condena social”. Seguimos reclamando, décadas después, la aparición con vida de las y los compañeros detenidos-desaparecidos, porque es la forma de expresar que hay responsables de su detención y desaparición. Dos fallos del aparato judicial no pueden ser la excusa para borrar la consigna ¡cárcel a Sobisch!.
Esto no terminó no solo por la memoria, sino porque seguimos luchando por castigo a todos sus fusiladores, y denunciando que el actual gobernador era funcionario del gabinete de Sobisch hasta poco tiempo antes del 4 de abril del año 2007.
Máas que nunca ¡Carlos Presente, castigo a todo los culpables!, incluido el aparato judicial de su impunidad.



