Bariloche: no al desalojo y la represión a la comunidad Lof Lafken Winpul Mapu

La convocatoria fastichoide se extiende por redes sociales y medios de comunicación.

Se ha conocido por las redes la convocatoria de un sector de la población de Bariloche y zonas aledañas, promoviendo una caravana que partiría desde Bariloche hasta el Automóvil Club Argentino en Mascardi. La intensión de los «autoconvocados» es desalojar a «sangre y plomo» a la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu que se encuentran resistiendo contra el Estado y compañía, en un proceso de recuperación de sus tierras. Violencia verbal y consignas xenófobas son algunas de las herramientas utilizadas para la convocatoria. Una opereta que esconde el deseo imperioso del sector empresarial por desalojar a la Lof, lo cual se ha intentado en otras oportunidades pero mediante otra metodología.

Los medios de (in)comunicación y el «conflicto Mapuche»

Durante los últimos meses se ha armado toda una campaña mediática sobre hechos de violencia que habrían ocurrido en el sector aledaño a la comunidad, nunca probados. Los supuestos hechos de violencia irían desde agresiones a vehículos sobre la ruta, hasta robos e incendios provocados por miembros de la Lof.
Esta data no es nueva. Durante los hechos de represión ocurridos sobre la Lof en el año 2017, donde fuera asesinado Rafael Nahuel, los mismos medios hablaban de un «enfrentamiento» e intentaban imponer la teoría de los dos demonios. Lo que pasó realmente aquel día fue una cacería que terminó con el asesinato por la espalda por parte del prefecto Pintos, que hasta el día de hoy continúa en libertad.

Los medios presentan al sector empresarial inmobiliario como «vecinos asustados», mientras demoniza a la Lof y su lucha por recuperar sus tierras, evidenciando la relación de los CEOs con Parques Nacionales y el Estado mismo, tanto provincial como local de Juntos Somos Río Negro. Las mineras, las petroleras, los latifundios frutícolas y ganaderos, el turismo, todos ellos forman parte del enorme y millonario negocio que se esconde detrás del llamado «conflicto Mapuche».

La mismísima presencia por estas horas de la gobernadora Arabela Carreras en la ciudad tiene por función empoderar a este sector empresarial que ha cogobernado la provincia, y al cual la gobernadora apoya, pero además atender la toma de 22 hectáreas de El Bolsón, a pocos kilómetros de Bariloche, a donde a decidió mandar una gran cantidad de fuerzas represivas listas para desalojar. En su discurso, Carreras se expresa sobre el «conflicto Mapuche», y la toma, pero omite nombrar a estos grandes grupos económicos que operan y la militarización de la comarca. Es decir, Carreras busca con el mismo método represivo atender dos situaciones de reclamos de derechos, escuchando solo al empresariado. Carreras ni siquiera ha rechazado las tendencias xenófobas de la convocatoria. De hecho, les pide que lleven su expresión al centro cívico de la ciudad y no a Villa Mascardi, pero que la hagan. Mientras, Magdalena Odarda, del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (Inai) y hoy del Frente de Todos, continúa en silencio.

Repudiemos esta caravana.

Pongamos en pie la defensa de la comunidad que resiste en cercanías del lago Mascardi.

No al desalojo de la Lof Lafken Winkul Mapu.

No a las empresas mineras, y petroleras, hidroeléctricas y forestales. No al agronegocio y a los latifundios frutícolas en el valle.

Abajo la militarización de la Patagonia.

Libertad a los presos por luchar y justicia por Rafael Nahuel y Santiago Maldonado.

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