Libertades democráticas
25/11/2010|1156
Compañero Claudio Zorrilla: asesinado por la dictadura militar
...tenían muchas balas...
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Córdoba
Así se expresó el médico Chalub, quien realizó la autopsia del compañero Claudio Aníbal Zorrilla -asesinado el 19 ó 20 de junio, según uno u otro informe de los represores- y lo repite hoy en su alegato ante los tribunales federales de Córdoba María Elba Martínez, abogada defensora de Claudio en la causa contra Videla, Menéndez y la jauría que ellos comandaban. El compañero, asesinado junto a otros jóvenes con "muchas balas", fue visto por Chalub "como una rosa que se corta antes de abrir".
Claudio había sido detenido en varias oportunidades, acusado siempre de algún hecho relacionado con el accionar de la guerrilla del ERP. Sin embargo, hasta los propios militantes del ERP -detenidos también en la Unidad Nº 2, Penitenciaría de Córdoba- lo reconocían como un militante de la TERS (antecedente de la actual UJS) y de Política Obrera (antecedente del Partido Obrero). Claudio militaba en la Facultad de Arquitectura, donde estudiaba, con una actuación de carácter público y masivo que incluso la FUC reconocía. Si la jauría militar, paramilitar, policial y parapolicial no lo admitieron es, simplemente, porque sus mandantes empresarios y judiciales se lo ordenaron.
Pero Claudio no sólo vivirá en la memoria, en la evocación de nuestros militantes. Claudio Zorrilla, como Susana Huarte (estudiante de Medicina, UNC. 1976), como Jorge Fisher y Miguel Ángel Bufano (fábrica Miluz, Buenos Aires, 1974) y, ahora, Mariano Ferreyra (ferrocarriles, Buenos Aires, 2010), es una bandera de lucha, porque vive en nuestra conciencia actual, en nuestra sangre que corre segundo a segundo, hoy, por nuestras venas. No en el ayer nostálgico, sino en la lucha por un gobierno de trabajadores; en la lucha contra el imperialismo bárbaro, oscurantista y bélico; en la lucha por la construcción del socialismo, en la Argentina y en el mundo entero.
Por todo eso, sus compañeros de militancia en aquellos años exigimos:
Condena y cárcel común a los veinticinco genocidas (militares y policías) del Juicio UP1.
Ni olvido ni perdón, 30.000 compañeros desaparecidos: ¡Presentes!
23/11

