Córdoba: comenzó el juicio a policías responsables del gatillo fácil de Isaías Luna

Los uniformados le plantaron un arma como parte de un operativo de impunidad. 

Imagen: Corresponsal.

El 5 de febrero empezó el juicio a los policías responsables del asesinato de Isaías Luna, ocurrido el 18 de diciembre del 2020. El gatillo fácil contra Isaías es otra muestra de un modus operandi de la policía cordobesa de Juan Schiaretti para encubrirlo.

Luego del disparo intentaron fraguar pruebas para montar un operativo de encubrimiento. Cabe tener en cuenta que el caso sucedió meses después de los crímenes de Blas Correa y Joaquín Paredes. Luego de que se sancionará un nuevo protocolo para el uso de arma de fuego.

El policía Ariel Adavid es sindicado como el autor del disparo en la nuca que le causó la muerte al joven de 21 años. Está acusado de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego en exceso del cumplimiento del deber y defensa de terceros.

Además, los efectivos Fernando José Navarro (comisario), Sebastián Raúl del Valle Colella, Jonathan David Tabares, Pedro Manuel Benka, Adrián Aníbal Carranza y Jorge Raúl Aguirre serán juzgados por presunto encubrimiento agravado.

Los uniformados llegaron a las audiencias en libertad. Una muestra de la impunidad reinante del aparato represivo.

“Le plantó un arma vieja en la mano derecha, pero él era zurdo”, denunció el padre el día del asesinato. A su vez, en el juicio se juzga el accionar de los policías que no solo plantaron el arma sino que giraron las cámaras de los móviles para que no quede registro del accionar irregular, se falsearon actas y según los testigos los policías demoraron un largo rato en llamar a la ambulancia.

Pasadas las 9 horas, familiares de víctima de gatillo fácil y organizaciones de DD.HH. acompañaron a la familia de la víctima en el primer día del juicio. Las audiencias continuarán durante todo la semana. Este 2023 arranca con la lucha por justicia. Es necesario reforzar el camino de la movilización para quebrar la impunidad y plantear el desmantelamiento del aparato represivo y la elección popular de jueces y fiscales. Gatillo fácil nunca más.