Córdoba: cuatro policías detenidos por el asesinato de Abel Nicolás Suárez

Días atrás se conoció un brutal hecho en Barrio Yofre de la capital cordobesa: un hombre de nombre Leandro Daguero asesinó mediante estrangulamiento a Abel Nicolás Suárez, este último,  según la versión del asesino (y la policía), le había arrebatado el celular, ante lo cual el imputado lo persiguió y lo ahorcó hasta provocarle un paro cardiorrespiratorio que lo dejó sin vida. No conforme con esto, la supuesta víctima de un robo subió el video del brutal asesinato a sus redes sociales.

Sin embargo La familia de la víctima de 26 años y padre de dos hijos desmintió la versión de Daguero y afirman que los jóvenes se encontraban en una fiesta en la se habría dado una disputa entre ellos que terminó con el asesinato de Suarez producto de los golpes y el estrangulamiento.

Pero lo sucedido no terminó ahí, producto de la investigación se pudo corroborar que al menos dos policías llegaron a la escena del crimen y que lejos de intervenir para evitar una muerte se quedaron mirando e incluso alentando el asesinato. Esta versión también es sostenida por la familia de Abel, que denunció que la policía no hizo nada.

Los efectivos que presenciaron lo sucedido fueron el cabo primero Jorge Alberto Ferreyra y el agente Hernán Campos, que están imputados y detenidos como presuntos coautores del hecho. En el mismo sentido, se dieron a conocer nuevas imputaciones y detenciones contra otros dos efectivos de la policía, por supuesto encubrimiento y adulteración de prueba para favorecer a los primeros apresados.

Este hecho marca una vez más como las fuerzas de seguridad están fuertemente descompuestas desde sus raíces: solo en 2020 se contabilizaron incansables hechos de violencia policial y gatillo fácil contra la juventud. Pero en momentos en los que realmente tienen que intervenir, como el sucedido en barrio Yofre, dejan que se cometa un brutal asesinato e incluso encubren al responsable. No hay reforma posible en una fuerza a la que solo le cabe el desmantelamiento para terminar con las brutales atrocidades que comenten.