Libertades democráticas
18/2/2026
El gobierno amenaza periodistas en las vísperas del tratamiento de la reforma laboral
Quieren allanarle el camino a la represión y culpar a las víctimas por cualquier consecuencia.

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Represión oficial.
El gobierno nacional, a través del Ministerio de Seguridad, difundió un comunicado donde hace responsable a los trabajadores de prensa y fotógrafos por el cuidado de su integridad física ante la cobertura de las movilizaciones y acciones convocadas por los trabajadores contra la sanción de la reforma laboral antiobrera en el Congreso de la Nación. Una práctica recurrente, inaugurada por la exministra Patricia Bullrich, que busca amedrentar a quienes difunden el accionar criminal y represivo de las fuerzas de “seguridad”.
El comunicado en cuestión reza que “con el objetivo de reducir situaciones de riesgo, se recomienda evitar posicionarse entre eventuales focos violentos y el personal de las Fuerzas de Seguridad afectado al operativo. Ante hechos de violencia, nuestras Fuerzas actuarán”.
Se trata de una amenaza manifiesta que busca invertir las responsabilidades, con el antecedente nefasto de la agresión y ataque al fotógrafo Pablo Grillo, a manos de la represión ilegal de Bullrich, quien en todo momento buscó culpar a la principal víctima por las consecuencias de las acciones de sus efectivos.
El comunicado concluye señalando que “Tal emplazamiento podría implicar una exposición directa a situaciones de violencia, configurando una autopuesta en peligro que la presente medida busca prevenir”, haciendo énfasis en que la situación de peligro sería generada por la “conducta temeraria” de periodistas y fotógrafos, y no por el accionar represivo del gobierno, que ha demostrado no atenerse siquiera a sus propios protocolos de seguridad.
Estamos ante otra de las prácticas de intimidación y amenaza del gobierno nacional, que busca allanar el camino para una represión violenta, sin que queden pruebas ni rastros de su accionar criminal, que en el pasado fue registrado por el periodismo independiente, con material que fue incluido en causa judiciales, como la que investiga las responsabilidades por el atentado contra Pablo Grillo.
No se trata de un aviso ante “eventuales daños colaterales”, sino un anuncio de que continuará la política oficial de agresión directa y selectiva contra los trabajadores de prensa que cubran y difundan la represión estatal.
Esto incluso se da ante el tratamiento de una reforma laboral que, entre otros puntos, cuenta con la derogación del estatuto del periodistas, suprimiendo derechos y conquistas que quienes el gobierno amenaza reprimir.
Tal comunicación se da incluso en el contexto de la convocatoria al paro de las centrales obreras, pero sin la movilización de la CGT, buscando generar miedo entre quienes se manifiesten ante el Congreso, tal como lo ha confirmado el Plenario del Sindicalismo Combativo, con un acto en las inmediaciones del lugar.
Como ya muchas veces, el gobierno busca abortar toda movilización y manifestación en contra, forzando la represión incluso momentos antes de las convocatorias de los manifestantes –como ocurrió con la masiva manifestación de hinchas de clubes en solidaridad con el reclamo de los jubilados- para evitar el crecimiento de las convocatorias en su contra y que estas terminen materializándose en un golpe a los objetivos gubernamentales.
Aún, a pesar de las dificultades, se espera una nutrida manifestación de rechazo a la reforma laboral antiobrera, que será cubierta por periodistas, trabajadores de prensa, fotógrafos y medios independientes que ponen su oficio y su trabajo al servicio de la defensa de los intereses de clase, tomando los recaudos necesarios para evitar la agresión de las fuerzas represivas y exponiendo el accionar criminal del Estado contra las libertades democráticas y los derechos de los trabajadores.




