Córdoba

Elevan a juicio a tres policías por torturar adolescente en San Rosa de Calamuchita

Los agentes son Gustavo Pereyra López, Jaqueline Chanquía y Miguel Chavero.  

En la localidad cordobesa de Santa Rosa de Calamuchita, en 2019 una madre denunciaba públicamente el abuso policial sufrido por su hijo de 15 años de edad. La victima padeció vejámenes a manos de tres policías: Gustavo Pereyra López, Jaqueline Chanquía y Miguel Chavero.

Por el hecho fueron imputados y detenidos los tres efectivos, con los cargos de privación ilegítima de la libertad calificada en concurso ideal con abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público en concurso real con vejaciones agravadas y lesiones leves calificadas. Después de un año y medio de lo sucedido, comienza el juicio.

La madre de la víctima relató en un medio radial de la localidad que «todo empezó a las cuatro de la mañana del domingo. Mi hijo estaba en la calle Benito Soria y Malvinas Argentinas con un amigo (…) estaban sentados en una esquina», cuando dos móviles de la policía abordaron a los jóvenes y entre golpes y maltratos los mandaron a sus viviendas sin excusa alguna. Pero él se dirigió hacia un local bailable de la ciudad, y luego a un negocio gastronómico, donde al salir fue interceptado por los efectivos que «lo sacan de los pelos, arrastrándolo y pegándole patadas. Lo suben al auto, lo llevan hasta la esquina de la comisaría». Allí comenzaría un calvario.

La madre relató que el joven fue trasladado hasta «Playa Soleada». «Estaba todo oscuro. Lo bajan, lo esposan, le empiezan a pegar patadas, en la columna, en la cara, por todo el cuerpo, y uno de ellos le sumerge la cabeza en el río (…), lo levantaban nuevamente, para volver a sumergirlo”.  La mujer agregó que: «no conformes con la terrible tortura, otro policía que llegó en un segundo móvil lo arrojó contra una piedra y comenzó a pegarle. Otro de los efectivos le mostró el arma reglamentaria, gatillando en dos ocasiones. Afortunadamente los disparos no salieron». Mientras golpeaban al menor, los policías lo amenazaron exigiéndole que mienta y diga que lo que le pasó fue que se había tropezado en el río: «Más vale que le digas eso a tu mamá, si no te va a ir peor».

Cabe señalar que uno de los últimos informes publicados por el Centro de Estudios y Proyectos Judiciales, publicado por el diario Perfil en septiembre del año pasado, informaba que en 7 años 169 policías fueron imputados por vejámenes y torturas, de estos sólo 65 expedientes fueron tramitados y peor aún solo hay 13 condenas firmes. Como se ve la impunidad judicial está a la orden del día. Por es es importante exigir que no queden impunen estis tres torturadores.

Basta de abusos policiales, el Estado es responsable. Todo el apoyo a familiares y amigxs que reclaman justicia.

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