Hay que cambiar de rumbo

El modo en que se desenvuelven las movilizaciones por los asesinatos de Sebastián Bordón, por un lado, y de las tres jóvenes de Cipolletti, por el otro, contrastan casi por completo.


En Moreno, las movilizaciones son cada vez más aisladas, menos concurridas. No se hacen marchas, lo que dio lugar a enfrentamientos en el seno mismo del movimiento.


En Cipolletti, en cambio, cada vez hay más combatividad, mayor unidad en los reclamos antirrepresivos, populares, y sin vueltas se plantea apartar a la policía del caso.


Lo que permite esta profundidad de la lucha en Cipolletti es que las cuestiones se resuelven en el seno de Asambleas Populares y que no se abandonó la movilización.


En Moreno podemos aprender de ellos.


  • Por la constitución de una Comisión única, abierta, con funcionamiento público, que posibilite una acción común con víctimas de problemas similares y sectores involucrados en las luchas de la juventud y los trabajadores. Es necesario que Suteba brinde su sede y tome posición pública sobre este reclamo.
  • Por una gran marcha el 12 de enero al centro de Moreno.
  • Juicio, castigo y perpetua para los asesinos de Bordón y Cristian Gómez.
  • Por el desmantelamiento del aparato represivo.

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