Libertades democráticas
26/8/2026
Jornada de lucha contra el gatillo fácil en Córdoba
Organizada por los familiares de víctimas y distintas organizaciones.
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El 27 de agosto a las 17 horas frente a Tribunales I habrá una jornada de lucha contra el gatillo fácil en Córdoba. La iniciativa surge de familiares de víctimas y distintas organizaciones que convocan a realizar una denuncia colectiva de la impunidad, a la vez de recordar a todxs quienes cayeron a manos de un aparato represivo descompuesto.
La convocatoria es una denuncia del accionar represivo de la yuta. En ese sentido figuran los siguientes planteos: "Que el ministro de Seguridad de la provincia Juan Pablo Quinteros deje el show. Es responsable de lo que pasó la noche del 25 de abril de este año en la Comisaría Sexta de la ciudad de Córdoba con Tomás Orihuela". Además, "que los fiscales encubridores dejen de cagarse en las víctimas de la represión estatal y en sus familias". Y también un cuestionamiento al gobernador: "Martín Llaryora no es la tía, es el responsable político de la violencia estatal".
Días atrás tomó conocimiento público que alrededor de 484 policías fueron separados de la institución mediante destituciones o cesantías. La cifra emitida por el Organismo de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad Pública y Ciudadana apunta a sacar las “manzanas podridas”, sin embargo, da cuenta de la magnitud de la descomposición policial.
Más allá de la ocasional “limpieza” de la fuerza el punto central radica en los vínculos del aparato policial con el crimen organizado: trata, narcotráfico. De manera que los crímenes del gatillo fácil, muertes y torturas en lugares de encierro por parte de las fuerzas de (in)seguridad exponen lo carcomida que está la fuerza al servicio de una orientación política.
El Estado descargó en la juventud una situación que combina la precarización laboral, la desocupación y el endeudamiento. Volviendo cada vez más complejos y lejanos los accesos a la educación, en todos sus niveles, y la salud. Con un muy importante aumento presupuestario en la cartera de “seguridad” tanto a nivel nacional como provincial, quienes gobiernan no pierden oportunidad para reprimir cualquier movilización, como lo hemos visto en estos últimos dos años y medio con las marchas de los jubilados.
Yendo al plano provincial el gobernador Martín Llaryora tiene un pacto con Milei, y su gobierno tiene una derechización a la vista. Es así que de la mano del ministro de seguridad Quinteros, hay toda una estructura represiva, para mostrarse alineado a la política y reaccionaria del gobierno nacional.
Un aparato represor de docentes y la juventud
La Policía de Córdoba atacó con gases a la docencia cordobesa que se plantó frente al ajuste y por la recomposición salarial de actives como jubilades. En las barriadas se persigue y mata jovenes que, sin oportunidades, se debaten en distintos casos entre la más extrema precariedad y el delito.
Además, en Córdoba esta última situación mencionada, es mediada por la corrupta institución policial, que de manera esencial forma parte de las estructuras del delito organizado, como lo son el narcotráfico y la trata de personas. Esto ha quedado expuesto en el caso de femicidio de Agostina y el reciente caso de Villa María de Río Seco.
Una jornada por Justicia
En momentos en que quienes gobiernan la provincia llevan adelante una carrera derechista, y su Policía es responsable por violaciones de DDHH, en lugares de encierro, así como el gatillo fácil, la convocatoria del próximo 27 de agosto no podía haber sido más oportuna.
Vamos a la jornada de lucha contra el gatillo fácil, con la organización desde abajo, con quienes padecen la represión, y de forma independiente de cualquier estructura gubernamental. La juventud se pone al frente, como lo hizo históricamente, contra los casos de gatillo fácil de ayer y de hoy. Los de azul no fueron ni son los buenos.

