La policía de Salta desaloja a balazos a 150 familias de comunidades originarias de Tartagal

Mientras la pandemia agrava la crisis habitacional, el gobierno de Sáenz multiplica las expulsiones en toda la provincia.

La policía de Salta reprimió brutalmente este jueves 14 a unas 150 familias que ocupaban un terreno en la ciudad de Tartagal. El desalojo vino luego de la denuncia de una pareja de empresarios locales, que reclama como propio el terreno -que según los vecinos se encuentra abandonado desde hace mucho tiempo. Las familias son de los barrios aledaños Misión Chorote, Misión Cherenta y Comunidad Tobas 1 y 2, en su mayoría integrantes de comunidades originarias.


Sin ningún aviso previo, los agentes llegaron al lugar disparando balas de goma y corriendo a la gente, y los persiguieron hasta los barrios aledaños -en algunos casos entrando a las viviendas donde se encontraban niñes, mujeres y ancianes. En la represión fue baleado con balas de goma el periodista Julio Nogales del medio La Cruda, mientras entrevistaba en vivo por Facebook a una de las familias desalojadas. Las familias atacadas denuncian que en medio de la balacera y las corridas los policías les gritaban “matacos de mierda” (La Cruda NN, reproducido por Anred, 16/5). Esta es la policía xenófoba del gobernador Gustavo Sáenz y su ministro de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro.


Son varios los casos de desalojos de familias en la provincia en estos últimos días. En la ciudad de Salta se sostiene todavía una toma en barrio Justicia, que está bajo amenaza de desalojo por parte de la policía.


Los centenares de familias que han salido a ocupar terrenos para poder construir allí su vivienda buscan hacer frente a una enorme crisis habitacional en la provincia. Miles de familias viven hacinadas en precarias viviendas, y con la cuarentena los problemas del hacinamiento se han visto agravados. A su turno muchos trabajadores changueros, al no tener ingresos, son desalojados de las viviendas que alquilan.


Desde hace por lo menos dos años que en Salta no se entrega un solo terreno. Luego de cinco meses de gobierno, Sáenz no ha tomado tampoco medida alguna para resolver el déficit habitacional.


Con hambre y sin vivienda, no hay cuarentena


El gobierno de Sáenz no ha nombrado ni un solo profesional de la salud para responder a la pandemia de coronavirus y la epidemia de dengue. No quiere atender a los comedores y merenderos de las organizaciones de lucha, y no ha puesto un solo peso de la provincia en asistencia social para que las familias puedan hacer en condiciones la cuarentena. De vivienda ni hablar.


Sáenz ha apelado desde el principio a la represión como única respuesta. El decreto 255/20 establece en los hechos un estado de sitio, dando lugar a innumerables casos de atropellos policiales a lo largo y ancho de la provincia. La policía, bajo el mando del negacionista Pulleiro, solo está para reprimir: ni siquiera pudieron evitar el asesinato de la docente Rosa Sulca a manos de ladrones (hay sospechas de complicidad policial).


Basta de represión. Basta de atropellos policiales. Fuera Pulleiro. Que se establezca un impuesto extraordinario a las grandes ganancias y fortunas para financiar la atención de las familias en condición de pobreza y a los sin techo.



 

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