Milani, el cinismo de Villarruel, la mentira de Rossi y la respuesta de Graciela Ledo

Graciela Ledo

En el debate de candidatos a vicepresidentes, Victoria Villarruel increpó cínicamente a Agustín Rossi por la designación de Milani como jefe del Ejército por parte de Cristina Kirchner, cuando estaba acusado por la desaparición del soldado Ledo en La Rioja. Lo hizo para dejar en offside al oficialista, quien pretendía presentarse como el paladín de la defensa de los derechos humanos y la condena a los represores de la dictadura.

Rossi, que era ministro de Defensa cuando Cristina Kirchner designó a Milani como jefe del Estado Mayor del Ejército, contestó: “Cuando aparecieron las denuncias sobre su actuación durante la dictadura militar, dejamos en suspenso el tratamiento de su pliego en el Senado, y cuando esas denuncias no se fundamentaron lo ascendimos a teniente general. Milani, recién fue acusado cuando nosotros nos fuimos del gobierno, y en todas las causas en las que estuvo acusado salió absolutamente sobreseído”. Una mentira que reafirma el encubrimiento y la impunidad.

En 2013, cuando Milani fue ascendido, pesaban sobre él denuncias por crímenes y desapariciones cometidas durante el Operativo Independencia en Tucumán y durante la dictadura militar en La Rioja. Rossi lo sabe porque él mismo salió a defenderlo en enero de 2014, diciendo que las acusaciones por delitos de lesa humanidad tenían “una carga claramente política” y que el tratamiento del pliego había sido “muy politizado”.

Las primeras denuncias habían sido realizadas treinta años antes en la Comisión Provincial de Derechos Humanos de La Rioja, por el secuestro y torturas sufridas por Pedro Olivera y su hijo Ramón. Mientras fue capo del Ejército se sucedieron las maniobras (incluyendo el apartamiento de un fiscal) para evitar citarlo a indagatoria en la causa que investigaba la desaparición del soldado Alberto Ledo en Tucumán, en 1976, siendo que Milani fue quien falsificó un acta de deserción para encubrir su desaparición. Luego se sumaron nuevas denuncias, por el secuestro de Verónica Matas (hecha por primera vez en una audiencia pública organizada por los diputados del Frente de Izquierda) y del periodista riojano Plutarco Schaller y su hijo Oscar, militante secundario. Recién fue juzgado en 2019 y en 2022; en ambos juicios fue absuelto escandalosamente.

Así, mientras Rossi compara a Villarruel con Astiz y la señala como “infiltrada contra la democracia”, sigue encubriendo a un jerarca de los servicios de inteligencia del Ejército que participó del espionaje a las organizaciones populares en el Proyecto X bajo el gobierno de Cristina Kirchner y duplicó el presupuesto para los espías en su paso como mandamás militar. Si los negacionistas se envalentonan hoy es en buena medida porque hace ya una década que hasta el kirchnerismo perfila la política de rehabilitación política de las Fuerzas Armadas.

Efectivamente, Villarruel -a quien no se le movió un pelo al justificar sus visitas a genocidas como Videla- aprovecha la impostura del kirchnerismo para deslegitimar a las organizaciones que luchan por los derechos humanos y la defensa de las libertades democráticas. Pero basa su planteo de reforzar a las Fuerzas Armadas en un argumento curioso: que los problemas de seguridad se deben a la escasez de presupuesto, un parámetro que rechaza aplicar cuando habla de la crisis de la educación o la salud pública. Coincidentemente, Rossi se dedicó a postular como logros de su gestión la asignación de fondos para reforzar a los militares y una respuesta meramente represiva a la inseguridad.

Quien puso las cosas en su lugar fue Graciela Ledo, hermana de Alberto. Luego de denunciar el negacionismo de Villarruel respecto del terrorismo de Estado y repudiar “que utilice un tema tan duro y tan triste”, sentenció: “Milani es uno de los responsables de la desaparición de mi hermano, y Rossi es responsable de que haya sido ascendido a teniente general y luego a jefe del Ejército. Él es responsable y también es responsable Cristina Kirchner. Son responsables los senadores que aprobaron el pliego. Es responsable la Justicia que no actuó como corresponde y la que no nos permite todavía tener la justicia por la que bregamos desde hace 47 años”.

Desde la izquierda y las organizaciones de derechos humanos independientes movilizamos incansablemente con la consigna “Fuera Milani”, denunciando que era parte de una política represiva contra el pueblo. Hoy, de nuevo, se trata de ganar la calle.

https://prensaobrera.com/libertades-democraticas/rossi-mintio-para-seguir-encubriendo-al-genocida-milani